
Dmitri Peskov ha calificado las acciones de Noruega como «una amenaza para la seguridad de Rusia»
Rusia ha elevado el tono contra Estados Unidos y la OTAN tras el despliegue en Noruega de sistemas capaces de lanzar misiles de corto y medio alcance.
El Ministerio de Exteriores calificó la decisión como un movimiento «altamente desestabilizador» y dirigido directamente contra la seguridad del país.
La portavoz de Exteriores, María Zajárova, aseguró que el despliegue de lanzaderas INF estadounidenses en Europa es «un paso más en la interminable serie de acciones altamente desestabilizadoras de los países de la OTAN».
Según explicó, el despliegue no se oculta, sino que «se exhibe abiertamente, para subrayar la intención del bloque del Atlántico Norte de adquirir amplias capacidades de ataque con misiles contra objetivos ubicados en lo profundo del territorio de nuestro país».
Zajárova detalló que los sistemas instalados son lanzaderas Mk-41, capaces de disparar misiles contra objetivos terrestres y marítimos. Añadió que también pueden utilizar misiles de crucero Tomahawk, cuyo alcance permitiría «cubrir un sector significativo de la Rusia europea, incluyendo Moscú».
Por ello, sostuvo que estos sistemas «podrían ser utilizados en acciones agresivas por parte de los países de la OTAN contra nuestro país para alcanzar objetivos estratégicos».
Y advirtió que quienes han tomado la decisión en Washington y Oslo «no deberían sorprenderse» de que el despliegue, los puestos de mando y su infraestructura estén bajo «especial atención» de las fuerzas de disuasión estratégica rusas, incluyendo la planificación de su uso en combate en caso de conflicto armado.
La portavoz recordó que el diálogo sobre estabilidad estratégica con Estados Unidos «fue interrumpido unilateralmente» por la administración de Joe Biden.
«No se han creado condiciones favorables para un diálogo estratégico significativo y fructífero con Estados Unidos»
A su juicio, el despliegue de estos sistemas en Europa destruye «las condiciones previas para un diálogo constructivo sobre cuestiones estratégicas».
El Kremlin también reaccionó. Su portavoz, Dmitri Peskov, calificó las acciones de Noruega como «una amenaza para la seguridad de Rusia» y afirmó que justifican la adopción de medidas adicionales. «Nuestro Ministerio de Defensa, así como otros organismos pertinentes, están trabajando en ello», señaló.
El Tratado INF, firmado en 1987 entre Estados Unidos y la Unión Soviética, quedó suspendido en 2019 tras la retirada estadounidense. Rusia declaró entonces una moratoria unilateral al despliegue de misiles de ese tipo, que anuló en agosto del año pasado al considerar que EE.UU. y la OTAN avanzaban en el despliegue de estos tipos de sistemas en Europa y Asia.
Fuente: Telemadrid







