
Los conceptos emitidos en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor
Por Ignacio Guerrero
Resulta altamente preocupante el informe emitido por el Panel de Expertos de las Organización de las Naciones Unidas (ONU), sobre un supuesto contrabando de armas y municiones que en el 2022 y desde Republica dominicana fueron transportados hacia Haití.
Según el organismo internacional, esos pertrechos eran utilizados por bandas criminales que desde hace varias décadas operan en dicho territorio, con una amplia cadena de torturas, muertes y desapariciones.
¿Ahora bien, qué es lo que consideramos mucho más peligroso, con relación al presente tema, además del agrio clima de violencia que allí impera?, que a nuestra nación y por dicho tema les puedan acarrear sanciones por no tener los mecanismos reales para que, y a través de una real y efectiva investigación se pueda dar con el o los responsables y asi de esta manera se puedan establecer las sanciones correspondientes, caiga quien caiga.
Tanto el Presidente Luis Abinader, como el actual Ministro de las Fuerzas Armadas, Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre deben emplearse a fondo en este tema. Eso no se puede quedar en el tintero de los medios de comunicación. Esto es mucho más delicado de como muchos han querido verlo.
Si no se toman las medidas correspondientes, podríamos convertirnos en el asiento perfecto para la operatividad de esos grupos que masacran a nuestros vecinos haitianos, en donde además de la violencia que allí se genera, esos mismos pertrechos podrían ser usados en un momento dado contra nosotros, y ese es el miedo latente que tenemos muchos de los que con detenimiento y sin fanatismo estamos observando.
El Presidente Luis Abinader debe cuanto antes, y si es posible dejar caer con moderada fortaleza su puño derecho sobre su escritorio y ordenar que a profundidad se investigue la denuncia de la ONU.
Si nuestras autoridades no usan los canales correspondientes para llegar a dar con quienes hicieron tales negocios en perjuicio de nuestras Fuerzas Armadas y el país, podríamos en un futuro pagar unas terribles consecuencia que nos terminarían lacerando ante el resto de Latinoamérica, como un país con cierto grados de inseguridad en materia del resguardo de nuestras pertenencias militares, y eso más otra cosa es altamente peligroso, sobre todo en estos momentos en donde el mundo se debate en medio de gruesos nubarrones y de un futuro totalmente incierto.







