
El dirigente nacional de la ADP sostiene que el modelo debe superar la lógica de aprobar o reprobar y avanzar hacia una evaluación integral y procesual de los aprendizajes
SANTIAGO. El dirigente nacional de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), maestro Sixto Gabín, planteó transformar las Pruebas Nacionales para que dejen de funcionar esencialmente como mecanismos de promoción y se conviertan en instrumentos diagnósticos capaces de identificar las fortalezas y debilidades de los estudiantes durante su proceso educativo.
Gabín formuló el planteamiento durante una entrevista realizada en Café 55, de Súper Cibao 55, donde aseguró que hace aproximadamente tres años fue presentada al Ministerio de Educación una propuesta dirigida a modificar la forma en que se aplican estas evaluaciones.
“Las Pruebas Nacionales, tal y como se imparten en el país, deben ser cambiadas, deben modificarse”, sostuvo el dirigente magisterial, quien entiende que deberían convertirse en pruebas diagnósticas aplicadas dentro de un modelo de evaluación integral y procesual.
Evaluar para detectar las deficiencias.
El planteamiento de Gabín supone un cambio de enfoque: utilizar la evaluación para determinar el nivel real de aprendizaje alcanzado por los estudiantes y detectar oportunamente las dificultades que requieren intervención pedagógica.
A su juicio, el sistema educativo dominicano debe superar una concepción basada fundamentalmente en determinar si el alumno pasa o reprueba una prueba.
En ese sentido, defendió una evaluación que acompañe el proceso educativo y permita conocer progresivamente el desempeño de los estudiantes.
Gabín vinculó este debate con las dificultades académicas que pueden arrastrar algunos jóvenes al concluir la educación preuniversitaria e intentar ingresar a las universidades.

Cuestiona la promoción automática.
El dirigente de la ADP también planteó revisar la denominada promoción automática en los primeros grados, al considerar que puede debilitar el proceso de evaluación precisamente durante una etapa determinante para la alfabetización.
Afirmó que el estudiante no debería avanzar simplemente porque el sistema establezca que debe hacerlo, sino como resultado de un proceso que permita comprobar y fortalecer los aprendizajes fundamentales.
Gabín entiende que la evaluación debe recuperar su función pedagógica y permitir al docente intervenir oportunamente cuando un estudiante presenta dificultades.
Su propuesta coloca así dos discusiones sobre la mesa: transformar las Pruebas Nacionales en instrumentos diagnósticos y revisar la promoción automática, dentro de una concepción más integral de la evaluación educativa dominicana.







