
La fragata española y el USS Arleigh Burke compartieron pruebas de defensa aérea en 2016, con intercambio de datos tácticos, apoyo de aviones y lanzamientos de misiles reales
Tom Myers mandaba el destructor USS Arleigh Burke cuando entrenó con la fragata española Cristóbal Colón en el Atlántico. Tras las pruebas conjuntas de julio de 2016, elogió la preparación de su dotación y afirmó: «Fue un honor trabajar con ellos». El reconocimiento llegó después de ejercicios de defensa aérea con fuego real, donde ambos buques debían coordinar sistemas y procedimientos.
El testimonio aparece en el comunicado publicado por la Marina estadounidense el 22 de julio de 2016. Myers destacó la profesionalidad y competencia de los españoles y señaló que, pese a las diferencias entre sus equipos de combate, los dos barcos operaban de una manera parecida. La valoración se apoyaba en un trabajo técnico compartido durante las pruebas.
La Cristóbal Colón había salido de Ferrol el 12 de junio para certificar su sistema de combate en Estados Unidos. Después de semanas de preparación en la mar y en Norfolk, llegó a los ejercicios de lanzamiento. La campaña permitía comprobar el comportamiento conjunto de armas, sensores y dotación antes de dar por terminada la calificación operativa del sistema.
Las pantallas debían contar la misma historia

Parte de las pruebas se centró en los enlaces de datos tácticos, con sesiones desarrolladas entre el 12 y el 14 de julio. Estos enlaces permiten compartir información entre plataformas. Los dos buques y aeronaves E-2 participaron en la construcción de una imagen táctica común. Como en la integración de nuevos sensores navales, importa que los datos puedan utilizarse juntos, además de que cada equipo funcione por separado.
El centro de sistemas de combate de Wallops Island coordinó la actividad. La versión Aegis Baseline 9.C1 se probó por primera vez en un ejercicio de interoperabilidad con un buque extranjero, según el comunicado estadounidense. Ese hito se refería a la prueba conjunta de los sistemas; no significaba que la fragata española incorporase todos los equipos o funciones del destructor.
La interoperabilidad se comprueba con tareas concretas: detectar un blanco, distribuir información y coordinar una respuesta. Las nuevas amenazas explican el desarrollo de otros interceptores navales, pero cada arma debe integrarse con sus sensores y procedimientos. En la campaña de 2016, los participantes ensayaron esa coordinación con configuraciones distintas de sus respectivos sistemas de combate.
El lanzamiento culminaba semanas de preparación
Los ejercicios de fuego real se celebraron los días 20 y 21 de julio. La Armada informó del empleo de misiles SM-2 y ESSM durante la calificación de la Cristóbal Colón. La preparación en Norfolk y la navegación previa permitían ajustar el trabajo de la dotación. El apoyo en tierra resulta tan necesario como las instalaciones de base naval avanzada cuando el buque opera lejos de casa.
A bordo de la fragata estuvieron el ministro de Defensa en funciones, Pedro Morenés, y el entonces jefe de Estado Mayor de la Armada, Jaime Muñoz-Delgado. Su presencia coincidió con los lanzamientos que certificaban una parte de las capacidades del barco. Para la dotación, la prueba convertía la preparación en una ejecución observada dentro de un programa formal de evaluación.
La Cristóbal Colón es la quinta unidad de la clase Álvaro de Bazán. Su sistema Aegis y el radar SPY-1D(V) le permiten aportar vigilancia y defensa aéreas en grupos navales. Operar junto a destructores estadounidenses requiere mantener esa capacidad y entrenar los procedimientos comunes. La cooperación naval en Rota forma parte de una relación que continúa durante la navegación.
Myers puso el acento en las personas que habían hecho posible aquella campaña. El comunicado conservó su agradecimiento a los españoles junto a la descripción de las pruebas técnicas. Después de semanas de preparación, la certificación dejó un resultado concreto: dos dotaciones habían coordinado sus sistemas durante ejercicios con intercambio de información y lanzamientos reales.
FUENTE: La Razón







