
Se trata de un revés judicial para el mandatario, que desde hace tiempo agita la teoría de que el fraude electoral está ampliamente extendido en el voto por correo
El Tribunal Supremo de Estados Unidos bloqueó la tarde del lunes el plan de Donald Trump para cambiar de forma drástica la forma en la que los ciudadanos votan por correo de cara a las elecciones de mitad de mandato que se celebrarán en noviembre. Se trata así, de una gran revés judicial para el mandatario, que desde hace tiempo agita la teoría de que el fraude está ampliamante extendido en el voto por correo.
La idea de Trump, plasmada en una orden ejecutiva, buscaba otorgar al Servicio Postal un papel más activo en la gestión del voto por correo, permitiéndole filtrar los sobres de las papeletas después de que fueran entregados por los funcionarios electorales estatales. El plan establecía requisitos uniformes para los sobres de las papeletas federales, como elementos de identificación y un código de barras único para cada votante, y obligaba a los estados a proporcionar al Servicio Postal listas de votantes autorizados a recibir papeletas por correo.
De este modo, el servicio solo entregaría las papeletas a las personas incluidas en esas listas. Sin embargo, algunos estados advirtieron de que adaptar las papeletas y los sobres a estas nuevas exigencias, especialmente cerca de las elecciones, supondría un desafío considerable y podría incluso resultar imposible, lo que podría provocar retrasos. Además, hay quien señala que estos requisitos exceden las competencias del Sevicio Postal. La Administración, por su parte, defendió las medidas como una forma de reforzar la seguridad y la integridad del voto por correo.

La decisión del Supremo permite por ahora que los estados mantengan sus procedimientos actuales para enviar y recibir las papeletas. Además del máximo órgano de Justicia, un juez federal de Boston había bloqueado previamente la norma y otro juez federal en Washington, hizo lo mismo este fin de semana. No obstante, el litigio sobre la legalidad de la normativa continúa, recoge la agencia Efe. Mientras, algunos estados ya han comenzado a distribuir papeletas por correo para las elecciones del 3 de noviembre, en las que estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
El voto por correo constituye una parte relevante del sistema electoral estadounidense, aunque las normas para solicitar, enviar y contabilizar las papeletas varían entre los estados. La diversidad de procedimientos ha sido uno de los principales puntos de conflicto de la ofensiva de Trump para modificar las reglas del voto por correo.
FUENTE: La Razón







