
Mientras Washington habla de avances hacia una tregua, los enfrentamientos en el Líbano y la crisis en Ormuz vuelven a disparar la tensión en la región
La jornada internacional ha estado marcada por una nueva cascada de anuncios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha vuelto a situar la diplomacia y la tensión militar en el mismo plano, con mensajes que avanzan posibles acuerdos de paz mientras endurece su postura en el terreno bélico.
Desde la Casa Blanca, Trump ha afirmado que una segunda ronda de conversaciones de paz podría reactivarse «en cuestión de horas», aunque al mismo tiempo ha asegurado haber dado orden de disparar contra cualquier embarcación que mine el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio global.
Tregua en Líbano bajo presión
El presidente estadounidense ha destacado como «gran éxito» la reunión mantenida entre los embajadores de Israel y Líbano en Washington, de la que ha salido el anuncio de una extensión de tres semanas del alto el fuego iniciado el pasado 16 de abril.
Trump ha expresado su intención de recibir en la Casa Blanca al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, y ha abierto la puerta a un posible acuerdo duradero, aunque con cautela: «Existe una gran posibilidad«, ha señalado.
Sin embargo, la situación sobre el terreno ha vuelto a tensarse poco después. Hezbolá ha lanzado una serie de cohetes contra el norte de Israel, a lo que el ejército israelí ha respondido de forma inmediata, reactivando la espiral de violencia pese al alto el fuego anunciado.
Netanyahu: «Libertad de acción» en Líbano
Benjamín Netanyahu ha confirmado una conversación reciente con Trump en la que ambos han abordado la situación regional. Según el dirigente israelí, Washington está ejerciendo «una fuerte presión» sobre Irán y existe una cooperación total entre ambos países.
Netanyahu ha defendido que Israel mantiene «libertad de acción» en Líbano y ha acusado a Hezbolá de intentar sabotear los esfuerzos de paz. También ha asegurado que el país ha atacado posiciones tanto en días anteriores como en la jornada actual.
Ormuz, punto crítico
El estrecho de Ormuz se ha convertido en otro foco de tensión. La Casa Blanca ha advertido de que el bloqueo en la zona se está intensificando «hora a hora», mientras afirma que «nada entra, nada sale» en un contexto de creciente vigilancia militar.
Estados Unidos ha informado de que ha desviado 34 embarcaciones desde que comenzó a patrullar la zona el pasado 13 de abril, dentro de una operación para garantizar la seguridad de la navegación en un corredor estratégico para el petróleo mundial.
En paralelo, el Comando Central estadounidense mantiene el control de movimientos de buques iraníes mientras el conflicto regional continúa escalando.
Diplomacia internacional y presión europea
En este escenario, una delegación iraní ha llegado a Pakistán, según fuentes oficiales, en un momento de intensa actividad diplomática en la región.
La Unión Europea, por su parte, ha reclamado mayor protagonismo en las negociaciones de paz en Oriente Medio durante una reunión en Chipre. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido de que «la tregua no es suficiente» y ha defendido un acuerdo más amplio que incluya la seguridad regional y la libertad de navegación en Ormuz.
Reacción de Estados Unidos y debate sobre la OTAN
La tensión también ha alcanzado el ámbito atlántico tras informaciones sobre un supuesto correo del Pentágono que habría planteado escenarios relacionados con la OTAN y España. La organización ha negado que exista cualquier mecanismo de suspensión de miembros, mientras el Gobierno español ha restado importancia a esas filtraciones y ha defendido su cooperación con los aliados dentro del marco legal.
Fuente: 3N







