
Zelenski se había mostrado dispuesto a este alto el fuego para aplacar la ira del presidente estadounidense
El presidente estadounidense Donald Trump continuó el domingo con su serie de anuncios sorpresa al anunciar un alto el fuego energético entre Kiev y Moscú sin consultar previamente con el gobierno ucrania.
“Con efecto inmediato, hay un alto el fuego energético en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han aceptado. ¡No lo rompan!”, publicó Trump de forma inesperada el domingo por la tarde en su red social Truth Social, a pesar de que los ataques rusos dejaron a cientos de miles de personas sin electricidad en Ucrania durante el día y continuaron después de su anuncio.
“El anuncio del alto el fuego es una noticia para mí. Si el presidente Trump ha acordado esto con Putin, por favor háganos saber cuándo comienza la tregua”, reaccionó el presidente Volodímir Zelenski en un comentario a un periodista estadounidense de la agencia Axios. Señaló, no obstante, que si los rusos aceptan una tregua energética, Ucrania también la aceptará.
“Ucrania apoya el alto el fuego, y es importante que Rusia lo apoye. Estamos a la espera de detalles por parte estadounidense”, destacó Zelenski en sus redes sociales, subrayando que Ucrania “siempre” y “plenamente” respalda los pasos de desescalada y las soluciones necesarias para poner fin a la guerra.
La mayoría de los analistas ucranianos recibieron el anuncio de Trump con incredulidad, recordando que ya proclamó un alto el fuego similar en septiembre, sin confirmación previa de Ucrania ni de Rusia y sin ningún resultado tangible.
Más temprano ese mismo día, Zelenski respondió a afirmaciones anteriores del presidente estadounidense, quien insistía en que Ucrania dejara de atacar las refinerías de petróleo rusas –ataques cada vez más efectivos– debido a su hipotético impacto en los precios del diésel en Estados Unidos, de cara a las cruciales elecciones al Congreso de noviembre.
“Ucrania estará dispuesta a detener los ataques a las refinerías rusas si Rusia deja de atacar nuestra infraestructura energética”, argumentó Zelenski, insistiendo en que cualquier desescalada debe ser mutua y respaldada por garantías reales. Añadió que un alto el fuego energético es posible, pero que el presidente ruso, Vladímir Putin, no lo quiere.
Durante la jornada, los ataques rusos dejaron sin electricidad a toda la ciudad occidental de Rivne, situada cerca de dos centrales nucleares bajo control de Kiev, mientras fragmentos de drones también hirieron a varios vecinos. También se decretaron cortes de emergencia en Kiev por otro ataque a la infraestructura energética de la capital.
Otro ataque aéreo ruso mató a una mujer e hirió a tres civiles en Járkov (este), mientras que el número de víctimas del ataque del día anterior a un edificio residencial en Zaporiyia (sur) aumentó a 23, incluidos tres niños.
“En total, solo esta semana los rusos lanzaron unas 1.450 bombas aéreas, 75 misiles de diversos tipos y más de 1.640 drones de ataque, de los cuales alrededor del 60 % eran propulsados a reacción”, reveló Zelenski, mientras las defensas antiaéreas trabajaban sin descanso en distintas partes del país para minimizar los daños.
Las declaraciones de Moscú del domingo se sumaron al ataque verbal de Trump contra Zelenski.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, es incapaz de razonar, lo cual impide que busque una paz negociada al conflicto con Rusia, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. «Zelenski, naturalmente, está histérico y es poco probable que sea capaz de llevar a cabo cualquier acción racional», aseveró a la televisión pública rusa.
En su entrevista con la ABC News, Zelenski criticó a Trump y al multimillonario Elon Musk, quien respaldó las críticas del presidente estadounidense al mandatario ucraniano y señaló que Zelenski había ido “demasiado lejos” con sus ataques a las refinerías rusas.
“Estas personas (Trump y Musk) no encuentran la forma de detener a Putin. Porque detener a Putin es más difícil que presionar a otros”, afirmó Zelenski. Subrayó además que el actual aumento de los precios de los combustibles se debe principalmente a la guerra en Oriente Medio y al bloqueo del estrecho de Ormuz: “Es más fácil hablar de precios y vincularlos a Ucrania. Cuando todo el mundo entiende que los precios suben por la guerra en Oriente Medio”.
En la misma entrevista, Zelenski reiteró que está dispuesto a celebrar elecciones en Ucrania y escuchar la voluntad del pueblo si Estados Unidos ayuda a lograr un alto el fuego de 60 días necesario para que millones de ucranianos puedan votar con seguridad. La mayoría de los ucranianos rechaza celebrar el plebiscito hasta el fin garantizado de la guerra, mientras los expertos señalan que millones de refugiados y un millón de soldados apenas tendrían posibilidad de votar mientras dure la guerra.
Muchos en Ucrania esperan que la posición de Trump se debilite significativamente si su partido, el Republicano, pierde las elecciones de medio mandato al Congreso a principios de noviembre. Sin embargo, también existe el temor de que Trump culpe a Ucrania de una eventual derrota. Los medios pro-Trump están ya dirigiendo sus críticas hacia Kiev y su negativa a someterse a las exigencias del presidente estadounidense.
Mientras tanto, el líder ucraniano ha mantenido conversaciones con socios clave: habló por teléfono con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; el presidente finlandés, Alexander Stubb; el primer ministro canadiense, Mark Carney, y el primer ministro polaco, Donald Tusk.
“Transmití nuestra solidaridad con el pueblo ucraniano. Y mi pleno apoyo al presidente Zelenski mientras lidera la lucha por la libertad de su pueblo”, anunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras su conversación con Zelenski.
También afirmó que la UE proporcionará esta semana financiación adicional para drones y misiles con el fin de reforzar las defensas de Ucrania y proteger su cielo en “una nueva y más sombría fase de la guerra”, en la que Rusia “se estanca en el campo de batalla y ataca a civiles lejos de las líneas del frente”.
FUENTE: La Razón







