
Una persona fallecida y otras cinco resultaron heridas. El gobernador ha confirmado el derribo de 144 aparatos no tripulados enemigos y ha señalado que más de 20.000 personas se han quedado sin electricidad.
Ucrania ha respondido este domingo a las últimas decisiones en favor de Rusia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump lanzando el mayor ataque de la guerra contra la segunda ciudad del país vecino, San Petersburgo, en el que ha muerto una persona y una decena han resultado heridas.
Unos 150 drones han causado estragos durante la madrugada en la infraestructura petrolera, logística y digital de la ciudad natal del presidente ruso, Vladimir Putin, y la adyacente región de Leningrado. «No he podido dormir en toda la noche. La batalla entre los drones y los misiles antiaéreos tuvo lugar literalmente sobre nuestras cabezas», ha indicado una residente en la antigua capital zarista.El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Glebov, ha informado de un muerto y una decena de heridos en los ataques nocturnos contra la ciudad y Leningrado, de los que cinco aún se encuentran hospitalizados. Según datos preliminares, el fallecido ha perdido la vida cuando el fragmento de un aparato no tripulado de ala fija cayó sobre su automóvil.
Además, han resultado dañados una docena de edificios de viviendas y dos casas particulares. Los inquilinos de algunos inmuebles han tenido que ser evacuados en Casas de Cultura. Un dron también ha alcanzado un puente en la ciudad, un hospital y sectores de una autovía urbana han tenido que ser cerrados.
Estos ataques han tenido lugar poco después de que la Casa Blanca sellara con el Kremlin un acuerdo para el suministro de diésel ruso a EEUU y el mercado internacional, bombeo que aún no ha comenzado, con el supuesto fin de reducir los precios del combustible antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Trump, quien había frenado en el último momento la entrada en vigor el domingo del paquete de sanciones conocido como Ley Graham, que castigaba a los importadores de petróleo ruso y a la conocida como ‘flota fantasma’, dijo claramente que su prioridad no eran los ucranianos, sino los granjeros y camioneros americanos.
Mientras, el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, ha asegurado este domingo en la televisión pública que, una vez se firmen los contratos con las compañías estadounidenses, Moscú tardará unos 15-20 días en comenzar a suplir su diésel a los consumidores en EEUU.
Objetivo, las terminales de diésel
En este contexto, el presidente ucraniano, Volofimir Zelenski, había reanudado el jueves los ataques contra las refinerías rusas después de que Trump anunciara una tregua energética que Rusia ignoró —76 ataques rusos contra objetivos energéticos desde entonces, según Kiev—, pero el bombardeo de este domingo ha ido más allá, ya que prácticamente ha paralizado durante unas horas una ciudad de más de cinco millones de habitantes.
Los ataques han provocado incendios en dos terminales de petróleo, según las autoridades ucranianas y los canales de Telegram. Una de ellas (Ruchi) es la más grande de la ciudad con una capacidad de almacenamiento de casi 74.000 metros cúbicos. Testigos oculares colgaron vídeos en las redes sociales con imágenes del fuego en dichas instalaciones.

Precisamente, Ruchi se utiliza para suministrar diésel AI-92 Y AI-95. La otra terminal cuenta con 21 depósitos de combustible, según la prensa local.
Centros de datos y almacenes de comercio electrónico
Los drones ucranianos también han dañado un centro de datos de Vkontakte —la Facebook rusa— en Leningrado y un almacén de la compañía de comercio electrónico Ozon de casi 80.000 metros cuadrados, que también fue pasto de las llamas, según el canal Astra.

Precisamente, este sábado Putin había ordenado al gobierno ruso un programa de reconstrucción de la infraestructura comercial y logística dañada por los drones ucranianos, que habían atacado en las últimas semanas centros de datos del gigante electrónico Yandex y del mayor banco ruso, Sberbank.
En total, según las primeras estimaciones, unas 20.000 personas se han quedado durante unas horas sin electricidad debido a los daños causados en la subestación Vostóchonaya.
Parálisis en los aeropuertos
Las autoridades rusas, que han admitido incendios en numerosas infraestructuras de la urbe bañada por el Golfo de Finlandia, han tenido que imponer restricciones a las operaciones del aeropuerto de Púlkovo por motivos de seguridad.
Lo mismo ha ocurrido en los principales aeropuertos de Moscú, donde cientos de vuelos han sido cancelados o retrasados en los últimos días, lo que ha obligado a algunos pasajeros a permanecer hasta 40 horas en las instalaciones portuarias. Por ejemplo, un avión procedente de Egipto ha tenido que aterrizar este domingo en Finlandia.
Si el ejército ruso quiere obligar a capitular a Kiev con ataques masivos contra sus instalaciones energéticas antes del invierno, el ucraniano quiere paralizar el transporte aéreo del país vecino, de lo que Zelenski ya advirtió en su momento a las aerolíneas extranjeras y que Putin tachó de «terrorismo de estado».
En total, según el Ministerio de Defensa ruso, las defensas antiaéreas han derribado durante la noche más de un millar de drones enemigos sobre quince regiones de la parte europea del país y la anexionada península de Crimea.
Ataques rusos en Ucrania
Del otro lado, los ataques rusos en Ucrania han continuado. Según ha informado este domingo el Servicio Estatal de Emergencias, dos personas han muerto en las regiones ucranianas de Poltava y Zaporiyia, en el este y el sur de Ucrania, respectivamente.
En Poltava, varias viviendas han resultado dañadas, en una de las cuales se declaró un incendio que los equipos de rescate lograron extinguir. No obstante, una persona ha muerto y otras cuatro han resultado heridas. En el lugar, equipos caninos del DSNS han trabajado para buscar a posibles desaparecidos.
En Zaporiyia, una mujer de 27 años ha muerto y otras dos personas —una residente de 58 años y una menor de 16— han resultado heridas a causa de otro ataque ruso nocturno. Dos edificios residenciales de cuatro plantas, un centro educativo y 18 vehículos se han visto dañados.
FUENTE: 20 Minutos







