
Bruselas y Budapest han sellado un acercamiento histórico con el desbloqueo de 16.400 millones de euros tras el encuentro mantenido entre la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen y Peter Magyar
Bruselas y Budapest sellaron este viernes un acercamiento político histórico con el desbloqueo de 16.400 millones de euros de fondos europeos congelados durante la era de Viktor Orban. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el nuevo primer ministro húngarom Péter Mayar, se reunieron en la
Von der Leyen aseguró que, «en un tiempo récord», el país ha construido un gabinete con perfiles técnicos «extraídos de las filas más altas de sus profesiones» y comprometidos con el interés público. Según explicó, ya se han producido «progresos concretos» que marcan «una señal fuerte de que Hungría está pasando página.
Eso sí, la jefa del Ejecutivo comunitario recordó que «los mensajes y los símbolos son importantes, pero el trabajo duro es lo que marca la diferencia», en referencia a que el acceso al dinero está condicionado a que las reformas se ejecuten. Esto implica que el nuevo gobierno debe avanzar no solo en la lucha contra la corrupción, sino también en las polémicas políticas de Orban contra los derechos de las personas LGTB+ y los solicitantes de asilo. Además, algunos paquetes requieren el visto bueno del resto de los Estados miembros (Consejo Europeo).
Bruselas desbloquea 10.000 millones de euros
El anuncio central de la jornada fue el desbloqueo total de los 10.000 millones de euros correspondientes al fondo europeo de recuperación post-COVID (el plan Next Generation), tanto en préstamos como en subvenciones. A esa cantidad se suman otros 6.400 millones de euros en fondos de cohesión y programas europeos previamente congelados, lo que eleva a 16.400 millones de euros el total de recursos europeos liberados tras años de tensiones entre Bruselas y el anterior gobierno húngaro. Según Magyar, este monto supondría aproximadamente el 13% del presupuesto de Budapest.
«Luchamos por cada céntimo. Queríamos el paquete completo», declaró el dirigente, que ha heredado una maltrecha economía, estancada desde hace tres años. Magyar bromeó incluso con el resultado de la visita a Bruselas: «Si cada vez que viniera aquí me fuera con esta cantidad de dinero, vendría más a menudo». Von der Leyen detalló que Hungría aceptó reforzar los mecanismos anticorrupción, revisar la legislación sobre contratación pública y adherirse a la Fiscalía Europea, una medida destinada a garantizar la protección de los fondos comunitarios y aumentar la transparencia institucional.
La presidenta de la Comisión también subrayó avances «muy esperados» en materia de libertad académica, lo que permitirá desbloquear unos 2.200 millones de euros dentro de los fondos de cohesión para universidades y proyectos educativos húngaros. En ese contexto, Von der Leyen dedicó un mensaje especial al programa Erasmus, suspendido parcialmente para varias universidades húngaras. Los estudiantes podrán reincorporarse a partir del próximo curso académico.
Por otra parte, el acercamiento entre Budapest y Bruselas también abrió una nueva etapa diplomática respecto a Ucrania. Aunque Magyar evitó comprometerse a levantar el veto húngaro al proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea, sí mostró disposición a relanzar las relaciones bilaterales con Kiev. El líder reclamó «garantías» sobre el cumplimiento del plan de 11 puntos relativo a la minoría húngara en Transcarpatia antes de respaldar plenamente el avance de Ucrania hacia la UE. No obstante, se mostró abierto a reunirse con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y «abrir un capítulo genuinamente nuevo» en la relación entre ambos países.
Von der Leyen: «La confianza de los inversores está regresando»
Pese a los avances, el nuevo primer ministro evita alinearse con la línea mayoritaria del bloque y mantiene la posición de su predecesor en su negativa a enviar armas a Kiev, una postura valorada positivamente por el Kremlin. La jornada cerró con un mensaje optimista por parte de Bruselas sobre el impacto económico inmediato del acuerdo. «Los mercados ya se están dando cuenta. La confianza de los inversores está regresando. La confianza se está reconstruyendo», afirmó Von der Leyen.
Aunque la mayoría de capitales comunitarias valoraron el giro político tras la salida de Orbán en las elecciones húngaras de abril, persisten dudas sobre la velocidad y eficacia de las reformas que el nuevo Ejecutivo será capaz de implementar para recuperar plenamente el respaldo de Bruselas.







