
Desayunamos sopa de pata de vaca y el tradicional mangú con los tres golpes

Después de una larga jornada el día anterior, había que recuperar fuerzas, ya que lo que venía era también fuerte, entonces nos dispusimos a buscar donde hacían desayuno típico dominicano en Rio San Juan, preguntamos a varios pueblerinos y todos los caminos indicaban a un solo lugar.
Fueron muy buenas las indicaciones para llegar al sitio que buscábamos, tampoco estaba lejos de donde estábamos hospedados y es así como llegamos a la cocina de la Doña, nosotros somos un buen grupo y llenamos el local que está preparado para 18, y esos éramos nosotros.
Habían solo dos platos: mangú con los tres golpes y sopa de pata de vaca; pedimos 12 mangús y 12 sopas que nos íbamos a repartir como buenos hermanos; fueron trayendo poco a poco, y nosotros tirando pa´lante, todos somos buenos comensales y dejamos los platos limpios, al estilo dominicano, señal de que está bueno y de que nos gustó.

Luego seguimos nuestro recorrido en el pueblo, solo caminando para bajar la «jartura» que nos dimos, ya que nuestro próximo destino era Playa Grande, una de las mejores playas del país.
Playa Grande, al igual que muchas otras playas, está muy comercializada, los restaurantes tienen toda la orilla con sombra llena de sus mesas y sillas, obligatoriamente hay que usarlas o ponerse al sol, pero como siempre pasa donde vayas en nuestro país, hay un acoso detrás de uno para que se siente en uno u otro lugar, con el compromiso de que si se sienta hay que consumirle a ellos la comida y la bebida.
Pero nosotros no teníamos problema con comer y beber allí, aunque si hay que decirlo, es un «galdeo a presión» constante, que terminó, cuando finalmente decidimos donde sentarnos.

Disfrutamos de varios pescados que estaban «recientemente traídos» por los pescadores de la zona, entre ellos comimos: mero, cotorra y chillo, acompañados de ensaladas, moro de habichuela y fritos verdes; no se podía quedar la cerveza y los refrescos, como ellos no disponían de Jhonny Negro, nos permitieron sacar par de botellas.

La playa estaba excelente y la disfrutamos como es, agradezco sobremanera el que en estos días por la zona de Río San Juan, estuvimos acompañados de mis amigos de la infancia y de muchos recuerdos vividos juntos en el ensanche Lanha Gautier por mas de 20 años: José Abel y Elizabeth, Juan Manuel y Candi, Elvis y Yuly, Lissette y Eddy; quienes nos hicieron pasar un fin de semana que será inolvidable, lo malo es que se tenía que acabar, como todo lo bueno.
Después de terminar la jornada, cada quien tenía que partir a sus hogares y eso hicimos, un grupo para la capital dominicana, otro para Monte Plata y nosotros para Puerto Plata.







