
Al final fuimos a Santiago a disfrutar de un buen sancocho cibaeño
Por Martín Bolívar Rosario Campusano

Los Saltos de Damajagua, también conocidos como los 27 Charcos, son un destino que no debe dejar de visitar cualquier persona que visite nuestro país.
Se encuentra en el municipio Imbert, Puerto Plata, con la entrada antes del pueblo si vas desde Altamira, haces una derecha y está muy bien señalizado.
La verdad es que hace varios años que fui y lo he encontrado muy cambiado, me refiero a la parte de la entrada y la organización que hay allí, hay que pagar una entrada de 400,00 pesos por persona si vas a visitar el trayecto completo y 200,00 pasos solo si vas a ver el tramo final; hay un parqueo bien grande y cuidado.
Además tienes que alquilar: casco protector, chaleco salvavidas y zapatos especiales para estar en el agua; si los llevas no hay que alquilarlo a ellos; no recuerdo el costo de estos alquileres.
También está incluido en el precio de los 400,00 pesos dominicanos la visita acompañada de un guía que te va a explicar los cuidados que debes tener en todo el trayecto que dura alrededor de 2:30 horas.

El espacio es bien frecuentado por turistas extranjeros que llegan en diferentes vehículos: autobuses, camiones, carros, motores y four wheels.
Hay que estar en buenas condiciones físicas, principalmente porque hay que caminar un buen trecho con 85% de subida, que aunque está bien acondicionado, no deja de ser dificil.
Durante el recorrido, que es en un cerro bien forestado, y que a medida que vas subiendo encuentras algunos de sus arboles referenciados con sus nombres científicos y comunes.
Aunque son 27 los charcos, en este trayecto solo se visitan 7, el motivo que explican no me satisfizo; pero yo pienso que estos son la zona que tienen controlada.

La aventura es una genialidad, hay que descender en el curso del río, pasando de un charco a otro de distintas formas, algunos deslizándose, otros tirándose de un trampolín, los menos arrastrandose.
El panorama es de una belleza natural excepcional, con cuevas, cascadas, arboles y arbustos; también han preparado unas escaleras para el que no esté seguro de saltar y las use; los equipos de protección son necesarios, principalmente el chaleco salvavidas, ya que hay lugares que son muy profundos.
Los guías son muy buenos, siempre están dispuestos a tomar las fotos que consideres, se sale con un buen grupo y puede ser que compartas con personas de distintas nacionalidades lo que hace el viaje mas agradable.
Dos horas y media (2:30 horas) es el recorrido en general, aunque puedes disfrutar del río el tiempo que quieras al finalizar en lo que sería el charco 1; todo está muy limpio y cuidado.
Nosotros teníamos el tiempo un poco medido, ya que luego ibamos a degustar un sancocho en la ciudad de Santiago, a 35 minutos de este lugar y hacia donde partimos.

Llegamos a la casa de mi cuñada sobre las 6:00 de la tarde para esta comida, su esposo y sus hijos muy contentos con la visita y desde que llegamos empezamos el jaleo con cervezas, sancocho y mamajuana; la verdad es que lo pasamos estupendo.







