
Por Martín Bolívar Rosario Campusano

Después de varios días en el país, decidimos por fin ir a la Capital dominicana, allí viven mis padres y hermanos, además de mis amigos de toda la vida: del barrio, del colegio y de la universidad.
Mis amigos vivan constantemente preguntándome que cuando iría a verlos, hasta que llegó el día y les doy el aviso; bueno me dicen, este viaje no será así, dinos la hora en que vienes ya que iremos a buscarte para venir a la capital en caravana, yo muy contento coordino con ellos y quedamos en reunirnos en La Vega.
La opción que me dieron fue que sería la hora de comer al llegar a la provincia de La Vega, y que iríamos a saciar el hambre en un restaurante muy estilo campo al que ellos habían ido y quedaron encantados. De inmediato dije que estaba de acuerdo y es así como decidimos vernos allí, donde cada uno iría al lugar desde su casa.
El viaje desde Puerto Plata solo tuvo el inconveniente de el cruce de Navarrete-Puerto Plata-Santiago, que está en remodelación y que hasta que terminen será un caos, lo que si les puedo asegurar es que al finalizar este, será un buen desahogo en el camino a la Línea Noroeste, pasamos esta parte con los inconvenientes propios de la obra y luego usamos la Circunvalación de Santiago hasta salir unos cuantos kilómetros después de Santiago.

El restaurante queda en el municipio Rio Verde de La Vega, y para nosotros la mejor opción era subiendo por el Santo Cerro, y no podíamos perder la oportunidad de volver al lugar donde Cristóbal Colón dijo su conocida frase: «Este es el lugar mas hermoso, que ojos humanos jamás hayan visto», refiriéndose a la vista que hay desde allí al famoso y productivo Valle del Cibao, y recordándole a ustedes que en este punto fue que se dio la primera batalla de los Españoles y los Indígenas, que tiene la famosa leyenda de la aparición de la Virgen de la Merced, que tuvo como conclusión de que los Españoles ganaran esa batalla.
El camino hacia el Santo Cerro sigue igual en cuanto al estado de la carretera hacia allí y con sus curvas normales de una carretera en una montaña, como saben en la cima de la montaña está el santuario del Santo Cerro, siempre bien cuidado y hermoso con muchos arboles frondosos y bellas flores. Allí estuvimos paseando y hablando sobre los temas que atañen al lugar.

Seguimos la ruta hacia el restaurante El Sol, un poco difícil el acceso hacia este, pero vale la pena, es como estar en un conuco, allí hay varios Kioscos con distintos motivos, mesas, mesa comedor, pinturas, flores, etcétera; todo muy bonito y bien cuidado, es un lugar al que volveré y que les recomiendo visitar, además una atención excelente de su personal y la comida completamente de campo, hecha en leña y muy sabrosa; pedimos cerdo guisado, gallina guisada y chivo guisado con sus respectivas compañas (así decimos en el Cibao), moro de habichuela negra, arroz blanco, concón, frito verde, maduro pasado por paila, aguacate, ensalada, y como no cervezas vestidas de novia y postres variados; la pasamos genial allí y luego partimos hacia el destino final de ese día; la casa de mis padres en la ciudad Capital.

La caravana planeada no pudimos hacerla como queríamos ya que estuvo lloviendo en la carretera y entonces decidimos dividirnos antes de llegar a la capital para que cada quien siguiera hasta su casa.
Llegamos a la casa de mis padres, allí estaban esperandonos, muy contentos como siempre, comentando lo tarde que habíamos llegado, mostrando lo que nos habían guardado como: mangos banilejos y aguacates de nuestro patio, flores de nuestro jardín y bebidas por un tubo.
Mis padres son un amor, siempre atentos y serviciales.

Luego estuvimos hablando de que ese día terminaba una exposición que tenía mi hijo mayor en el Hotel Jaragua y que por ser el último día debíamos pasar a verla esa noche, y eso hicimos, mi hermano Saulo nos acompañó hasta allí y pudimos ver la muestra por los pelos, en poco tiempo terminó esa jornada, pero fue buen encuentro con los muebles que mi hijo Martín Bolívar fabrica junto a sus socios, la empresa se llama ENRAMÁ, y trata de hacer muebles de diseño con el Guano como material, mas adelante les comentaré sobre eso.


Luego regresamos a la casa y alli hicimos un buen encuentro con mis dos hermanos Yadira y Saulo y mis padres Bolívar y Mercedes, muy buenos momentos donde como siempre hablamos de la infancia, la juventud, los amigos, la familia, la ciudad, y tantas cosas que no puedo enumerar, por suerte todos nosotros somos de conversar mucho y eso hacemos.







