
Por Martín Bolívar Rosario Campusano

Después de varios años sin visitar la República Dominicana, decidimos dar un paseo por el patio y tomamos las vacaciones de verano para hacerlo.
Algo que les recomiendo es, hacer el Prechecking del avión y el Eticket de migración antes de la llegada y así se evitan retrasos tuyos y de la fila en general.
Otra cosa que sugiero, es dejar el vehículo en uno de los aparcamientos cercanos al aeropuerto y que dan el servicio de llevarte desde este a la salida, con el compromiso de recogerte el día de la llegada, se prepaga varios días antes y ya eso lo tienes solucionado.
Salimos desde el Aeropuerto Adolfo Suarez en Madrid, fue un buen viaje, que salió a tiempo y llegó en siete horas y 30 minutos (7:30 horas), el vuelo iba lleno, era un Boeing 787, con muy buenas atenciones de parte del personal de la línea aérea, con dos servicios de comidas y bebidas permitidas, televisión, venta de artículos, entre otras cosas, como saben también puedes agregar otros servicios como: entrar de primero, mejor comida, mejor bebida, los asientos que quieras, y un largo etcétera.

Viajamos directo al Aeropuerto Internacional del Cibao en Santiago, ya que para nuestro propósito ese se adecuaba mejor en cuanto a la ubicación del destino base de nuestra travesía.
A pesar de que el viaje tenía un 30% de pasajeros no dominicanos, notamos mas de 5 idiomas entre los viajante, al aterrizar el avión hubo los acostumbrados aplausos y oraciones por haber llegado sanos, salvos y sin contratiempos.

Al llegar al aeropuerto, fue muy fácil el tomar las maletas y salir, el personal del aeropuerto en República Dominicana estuvo bien ágil, y nos permitió salir rápido y con todo correctamente.
Cuando salimos, ya nuestros familiares estaban esperándonos, y el recibimiento muy normal: abrazos, risas, llantos, piropos, cervezas.
Luego de eso, empezamos el recorrido hacia nuestro destino, y en un viaje que debe durar 1:30 horas, nos tomamos 3, ya que había que parar a comprar mas bebidas, chicharrones con frito verde, quipes, empanadas, escuchar merengues y bachatas, y así por el estilo.

Al final si pudimos llegar y allí otro recibimiento mas especial con sobrinos y primos, mas abrazos, mas besos, mas piropos y mas amor; como todos sabemos:
SOMOS UN PAÍS MUY ESPECIAL.







