
Hay cerca de 100 personas entre heridas y desaparecidas
Un edificio que albergaba a seis familias palestinas desplazadas se derrumbó en la ciudad de Gaza durante la noche del martes al miércoles, según informó la agencia de defensa civil gazatí.
El suceso causó la muerte de al menos 20 personas mientras dormían mientras que decenas quedaron sepultadas bajo los escombros.
El edificio de seis pisos que se desplomó repentinamente en la zona de Al Sinaa, según medios palestinos, había sido dañado previamente en ataques israelíes al inicio de la guerra en Gaza en 2023, y se sabía que era inestable.
La casi totalidad de los aproximadamente dos millones de habitantes de Gaza vive ahora en una franja de tierra que representa menos de la mitad del territorio. Los gazatíes siguen dependiendo de la ayuda internacional y las tropas israelíes ocupan más del 60% del territorio y llevan a cabo ataques casi a diario.
Muchos cientos de miles viven en campamentos abarrotados de tiendas de campaña, y muchos otros lo hacen en edificios semiderruidos, como el caído el miércoles de madrugada.
Entre los fallecidos hay al menos 11 niños, según el Ministerio de Salud de Gaza. Se supone que la cifra de víctimas aumentará a medida que se recuperen más cuerpos de entre los escombros.
En Gaza, a pesar del alto el fuego y los acuerdos de hace casi un año, no se han realizado trabajos de reconstrucción. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha declarado en numerosas ocasiones que no permitirá que se lleve adelante ninguna tarea de arreglo hasta que Hamás se desarme.
Y Hamás, si bien ha comunicado en ocasiones su aceptación condicional de hacerlo, no lo ha hecho. Las conversaciones están estancadas, no se acaba de resolver el asunto de las fuerzas internacionales que supervisarán el desarme, si bien ya hay soldados de algunos países en la zona, ni se ha concretado de qué tipo de armas se va a deshacer Hamás.
Las imágenes de Ciudad de Gaza nuevamente mostraban escenas de horror tras el derrumbe, con personas buscando desesperadamente a sus seres queridos o sus restos, tirando de telas y mantas que lograban arrancar de los escombros, otras cargando el cuerpo decapitado de un niño.Play Video
A pesar del alto el fuego de octubre de 2025, promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump, Israel ha seguido llevando a cabo ataques en la Franja y asegura que seguirá haciéndolo, puesto que sus objetivos, argumenta, son personas involucradas en la masacre del 7 de octubre de 2023, los ataques liderados por Hamás contra el sur de Israel, que condujo a la guerra.
Desde que entró en vigor el alto el fuego, Israel ha matado a al menos 1.375 personas, según las autoridades sanitarias locales palestinas.
Este miércoles, por ejemplo, el ejército israelí anunció que un comandante de Hamás que participó en el secuestro de soldados de un tanque el 7 de octubre, murió la semana pasada en un ataque en el sur de la Franja de Gaza.
El ataque, ocurrido el jueves en Jan Yunis, acabó con la vida de Jihad Samih Mahmud Ismail, quien, según el comunicado militar israelí, estuvo involucrado en la preparación de ataques contra tropas y civiles «en violación sistemática del alto el fuego» y fue «eliminado para neutralizar la amenaza que representaba”.
FUENTE: La Razón







