
Expertos explican qué controles pueden ayudar a detectar algunos cánceres antes y por qué conviene consultar ante cambios persistentes en el organismo
SANTO DOMINGO, RD.- Algunos tipos de cáncer continúan detectándose cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada, una situación que puede dificultar el tratamiento y empeorar el pronóstico.
Un análisis de datos de salud realizado entre 2015 y 2022 y dirigido por Beth Maclin, investigadora posdoctoral del National Cancer Institute, encontró que los hombres tenían mayor probabilidad que las mujeres de recibir un diagnóstico en una etapa avanzada en 20 tipos de cáncer, incluidos algunos de estómago, pulmón, lengua y garganta.
Maclin explicó al Washington Post que entre las posibles razones se encuentran no realizar los controles recomendados y no acudir regularmente al médico.
Los especialistas consultados recomiendan mantener al día las pruebas de detección indicadas para cada grupo de edad y nivel de riesgo. Entre las recomendaciones de la American Cancer Society figuran comenzar el cribado del cáncer colorrectal a los 45 años, realizar pruebas de detección del cáncer de cuello uterino desde los 25 y mantener la mamografía para la detección del cáncer de mama según la edad y el riesgo individual.
Para el cáncer de pulmón, la detección mediante tomografía computarizada de baja dosis está dirigida a personas que cumplen determinados criterios relacionados con la edad y el historial de tabaquismo. Estas recomendaciones pueden variar según la organización médica y las características de cada paciente.
Uno de los problemas señalados por Maclin es la baja utilización de las pruebas de detección del cáncer de pulmón entre las personas que cumplen los criterios para realizarlas.
La especialista destacó que este cáncer es una de las principales causas de muerte por cáncer en Estados Unidos y que muchas personas que podrían beneficiarse del cribado no lo reciben.
En el caso del cáncer de próstata, los médicos también recomiendan una conversación individualizada antes de realizar una prueba de PSA, debido a que el análisis puede producir resultados falsos positivos y conducir a procedimientos innecesarios. La American Cancer Society aconseja valorar junto con el médico los posibles beneficios y riesgos del cribado.
Los controles médicos periódicos también pueden contribuir a identificar alteraciones que requieran una evaluación adicional. Ian Singer, jefe del Departamento de Medicina Familiar de Holy Cross Health, relató al Washington Post que algunos pacientes que acudieron a revisiones rutinarias presentaron resultados anormales que llevaron a investigaciones posteriores y finalmente permitieron detectar cáncer.
Los especialistas también aconsejan prestar atención a cambios persistentes en el organismo, como modificaciones inusuales en las deposiciones, dificultades para orinar o cambios en la forma de un lunar. Ernest Hawk, vicepresidente de prevención del cáncer del MD Anderson Cancer Center, señaló que cualquier cambio importante que persista durante una o dos semanas merece ser evaluado por un profesional.
La prevención y la detección temprana forman parte de una estrategia más amplia frente al cáncer, pero no sustituyen la evaluación médica individual. Jamilia Sly, profesora asociada de Ciencia y Política de Salud Poblacional en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, destacó que algunos factores, como los antecedentes familiares y determinadas exposiciones ambientales, no siempre pueden modificarse, mientras que otros relacionados con el estilo de vida sí pueden abordarse.
La American Cancer Society señala que las pruebas de cribado pueden encontrar algunos cánceres antes de que aparezcan síntomas y, en determinados casos, también detectar lesiones precancerosas.
Sin embargo, no todos los cánceres cuentan con pruebas de cribado eficaces, por lo que conocer los factores de riesgo, mantener los controles recomendados y consultar ante cambios persistentes siguen siendo herramientas importantes.
Fuente: Diario de Salud






