
Una investigación publicada en Nature Communications identificó alteraciones en el procesamiento del ARN y una reducción de la proteína ESRP2 que podrían impedir que las células hepáticas completen el proceso de regeneración en casos graves de enfermedad hepática asociada al alcohol
SANTO DOMINGO, RD.- El hígado tiene una notable capacidad para reparar el tejido dañado, pero esa capacidad puede deteriorarse en las formas graves de enfermedad hepática asociada al alcohol.
Un estudio realizado por investigadores de la University of Illinois Urbana-Champaign, Duke University, Johns Hopkins University y otras instituciones encontró que algunas células del hígado enfermo comienzan a cambiar hacia un estado que les permitiría regenerarse, pero quedan atrapadas antes de recuperar sus funciones normales.
Los resultados fueron publicados en Nature Communications en septiembre de 2025 y difundidos nuevamente por ScienceDaily el 31 de agosto de 2026.
El equipo analizó tejido hepático humano sano y afectado por hepatitis asociada al alcohol o cirrosis mediante técnicas de análisis molecular que permitieron estudiar simultáneamente cambios en el ARN y en la actividad de los genes. Los investigadores observaron alteraciones generalizadas en el denominado splicing o corte y ensamblaje del ARN, un proceso mediante el cual las células procesan las instrucciones genéticas antes de utilizarlas para producir proteínas.
Según el estudio, estos errores afectan a miles de genes y pueden modificar la función o la ubicación de proteínas necesarias para que las células hepáticas completen correctamente su regeneración.
Uno de los hallazgos centrales fue la disminución de la proteína ESRP2, que participa en la regulación del procesamiento del ARN.
Los investigadores encontraron que su deficiencia estaba relacionada con alteraciones en proteínas implicadas en vías fundamentales para la regeneración del hígado. En determinadas células dañadas, algunas de esas proteínas podían producirse en cantidades similares, pero terminaban en una ubicación incorrecta dentro de la célula, lo que impedía que desempeñaran adecuadamente sus funciones.
Auinash Kalsotra, profesor de bioquímica de la University of Illinois y uno de los responsables del estudio, explicó a ScienceDaily que los errores de procesamiento podían dejar proteínas necesarias para la regeneración en el citoplasma cuando debían llegar al núcleo.
Los investigadores también encontraron una posible conexión con la inflamación. El estudio señala que el entorno inflamatorio de los hígados afectados aumenta señales como el factor de crecimiento transformante beta (TGF-β), que puede reducir la actividad de ESRP2 y alterar nuevamente el procesamiento del ARN.
En experimentos realizados con células hepáticas en laboratorio, bloquear el receptor de esta señal permitió recuperar los niveles de ESRP2 y normalizar parcialmente el procesamiento del ARN. Además, experimentos en ratones con ausencia de ESRP2 mostraron lesiones hepáticas y dificultades de regeneración similares a algunas observadas en personas con hepatitis alcohólica avanzada.
Los autores consideran que estos resultados podrían abrir dos líneas de investigación: utilizar determinados ARN alterados como posibles biomarcadores de la enfermedad y estudiar estrategias dirigidas a las señales inflamatorias que interfieren con la regeneración hepática.
Sin embargo, los hallazgos todavía no constituyen un tratamiento disponible para pacientes y los experimentos terapéuticos descritos fueron realizados en modelos celulares, además de estudios en animales.
Kalsotra expresó a ScienceDaily su esperanza de que estos resultados sirvan como punto de partida para futuras investigaciones clínicas. Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud mantiene que el consumo de alcohol está relacionado con enfermedades hepáticas y otras afecciones graves; sus datos más recientes atribuyen al alcohol 2,6 millones de muertes en todo el mundo en 2019.
FUENTE: Diario de Salud







