
El aumento de los ataques de colonos y el bloqueo del ejército israelí disparan la tensión
Este fin de semana la violencia se intensificó en Cisjordania después de que dos israelíes y cuatro palestinos murieran en un enfrentamiento el pasado viernes en la aldea palestina de Tell, en el norte de Cisjordania.
El sábado por la noche, tras el altercado letal en Tell, colonos israelíes atacaron varias ciudades y aldeas palestinas, incendiando dos mezquitas, una residencia y varios vehículos y escribiendo en las paredes “venganza”, según la portavocía del ejército israelí y la agencia de noticias de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) Wafa.
Medios palestinos informaron que colonos quemaron durante la noche la mezquita de la aldea Kur, cerca de Tulkarem, y pintaron “la sangre judía no es gratuita” en las paredes, y que también asaltaron la aldea de Qusra, al sur de Nablus, e incendiaron una mezquita en construcción. Las imágenes del lugar difundidas en medios sociales mostraron el edificio en llamas, junto con grafitis en hebreo que decían «la venganza de Benayahu», una estrella de David y otros mensajes.
El grafiti aparentemente hacía referencia a Benayahu Mellet, el miembro del escuadrón de seguridad civil del asentamiento de Javat Guilad quien, junto con un comandante del ejército, fue muerto a tiros en Tell. Este domingo se supo que el ejército israelí está investigando las circunstancias de las muertes puesto que hay sospechas que uno de los fallecidos israelíes muriera por fuego israelí.
El rifle de Mellet le fue arrebatado durante un enfrentamiento entre los habitantes del pueblo y un grupo de israelíes, entre los que se encontraban hombres armados y menores de edad. Mellet y el mayor Yuval Ezra, oficial del ejército israelí que había sido enviado al lugar junto con artilleros apostados en las cercanías, murieron en el tiroteo que siguió, al igual que cuatro palestinos.
Enfrentamientos y redadas
La portavocía militar israelí declaró que los israelíes no coordinaron con ellos su entrada en la zona, que está prohibida para los israelíes. Por su parte los palestinos afirmaron que los israelíes habían atacado la aldea antes del enfrentamiento que acabó en muertes.
En referencia al ataque de los colonos, el ejército declaró que tanto las Fuerzas de Defensa de Israel (FD) como las demás fuerzas de seguridad del estado «condenan enérgicamente los incidentes de este tipo, incluidos los daños a las instituciones religiosas, y seguirán actuando con decisión para mantener la seguridad y el orden en la zona».
Posteriormente, tropas de las FDI llevaron a cabo redadas en la ciudad de Nablus y varias localidades cercanas, anunciando la detención de decenas de palestinos en una operación “antiterrorista” en Cisjordania.
Durante el sábado, nuevamente, palestinos e israelíes se lanzaron piedras los unos a los otros en el asentamiento de Susya, en la cima de una colina en el sur de Cisjordania. “Un civil israelí resultó herido a consecuencia del lanzamiento de piedras y fue evacuado para recibir atención médica”, informó un comunicado militar y añadió que los soldados perseguían al “terrorista” y habían establecido barricadas en la zona.
La violencia en Cisjordania se ha intensificado desde el inicio de la guerra de Gaza provocada por la invasión de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023, en la que unas 1.200 personas fueron asesinadas y 251 secuestradas.
Según el Ministerio de Sanidad de la ANP, al menos 1.100 palestinos han muerto en Cisjordania a manos de las fuerzas israelíes o por parte de colonos desde el inicio de la guerra. El ejército israelí afirma que la gran mayoría eran hombres armados abatidos en enfrentamientos con armas, manifestantes que se enfrentaron a las tropas o terroristas que llevaron a cabo ataques.
Durante el mismo período, 68 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad israelíes han muerto en Israel y Cisjordania, la mayoría en ataques terroristas, según cifras israelíes. Otros ocho miembros de las fuerzas de seguridad murieron en enfrentamientos durante redadas en ciudades palestinas de Cisjordania.
En el mismo período de casi tres años también se ha producido un aumento considerable de los ataques de extremistas colonos contra palestinos y sus propiedades en toda Cisjordania. Las FDI registraron 867 incidentes de delincuencia nacionalista y violencia de colonos en 2025. El total en 2024 fue de 682 incidentes.
Excluyendo Jerusalén este, conquistada por Israel a Jordania en la guerra de 1967 y formalmente declarada parte de su capital en 1980, alrededor de tres millones de palestinos viven en Cisjordania junto a más de 500.000 israelíes que residen en asentamientos ilegales según el derecho internacional. La ley israelí solo considera como ilegales a una pequeña porción de ellos que llaman “puestos de avanzada”, que son asentamientos informales que no han obtenido los permisos oficiales.
Fuente: La Razón







