
El método se basa en un dispositivo de recogida diseñado mediante impresión 3D que permite capturar pequeñas gotas de desecho producidas por los insectos
Investigadores de la Universidad Rutgers (Estados Unidos) han desarrollado un sistema capaz de analizar los excrementos de los mosquitos para detectar virus, parásitos y otros microorganismos presentes en el entorno, una técnica que podría reforzar los sistemas de alerta temprana frente a enfermedades emergentes y posibles epidemias, según fuentes del propio centro.
El método se basa en un dispositivo de recogida diseñado mediante impresión 3D que permite capturar pequeñas gotas de desecho producidas por los insectos. Posteriormente, los científicos secuencian todo el material genético contenido en las muestras para identificar los organismos presentes. La técnica podría reforzar la vigilancia de enfermedades transmitidas por vectores y de posibles zoonosis emergentes, al permitir detectar de forma temprana virus que circulan entre animales, mosquitos y otros organismos del entorno.

Durante las pruebas, realizadas con 100 mosquitos silvestres del género Culex capturados en Nueva Jersey (EEUU), los investigadores lograron reconstruir un genoma completo del virus del Nilo Occidental, principal enfermedad transmitida por mosquitos en la región. Además, detectaron por primera vez en América un virus similar al denominado Hedwig y hallaron varias secuencias genéticas que podrían corresponder a virus aún desconocidos para la ciencia.
Según los autores, la principal ventaja de esta estrategia es que permite buscar de forma simultánea patógenos conocidos y desconocidos, sin necesidad de partir de una lista previa de amenazas. Esto supone una diferencia respecto a los métodos convencionales de vigilancia, que requieren capturar, clasificar y analizar los mosquitos de manera individual o en grupos.
Los investigadores subrayaron que la técnica se encuentra todavía en fase experimental y no sustituye a los sistemas actuales de control epidemiológico. No obstante, trabajan en el desarrollo de trampas autónomas capaces de recoger muestras, analizarlas y transmitir los resultados en tiempo real.
Artrópodos vectores de infecciones
Según el equipo de virólogos, encabezado por Dana Price, cerca del 30% de las enfermedades infecciosas emergentes detectadas en el mundo son transmitidas por artrópodos vectores, como los mosquitos, y su peso sigue aumentando debido a factores como el cambio climático, la urbanización, la movilidad humana y el comercio global. En este contexto, sostienen que la detección temprana de patógenos en poblaciones de mosquitos puede ofrecer una señal de alerta antes de que aparezcan casos humanos y facilitar una respuesta más rápida de las autoridades sanitarias.
Price y sus colaboradores destacaron que los métodos actuales de vigilancia suelen buscar virus concretos mediante pruebas dirigidas, lo que obliga a saber de antemano qué patógeno se pretende detectar. Su propuesta, basada en la secuenciación masiva del material genético presente en los excrementos de los mosquitos, permite en cambio rastrear simultáneamente virus conocidos, variantes emergentes y microorganismos desconocidos. A juicio de los investigadores, esta capacidad podría resultar especialmente útil «para vigilar patógenos de interés para el enfoque One Health, muchos de ellos procedentes de ciclos zoonóticos entre animales silvestres, vectores y seres humanos».
De confirmarse su utilidad a gran escala, esta tecnología podría facilitar la detección temprana de virus emergentes, especialmente en zonas remotas o con recursos limitados, y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles brotes antes de que afecten a la población.
FUENTE: 20 Minutos







