
La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, tras perder las elecciones presidenciales, ha generado confusión sobre su paradero y sobre la ruta que habría seguido para abandonar el país. Los datos de seguimiento de vuelos consultados medios locales apuntan a que el senador podría haber utilizado una aeronave vinculada al empresario Willer Tomaz, aunque las informaciones disponibles ofrecen versiones diferentes sobre su destino final.
Según esos registros, un Cessna 560XL Citation Excel, con matrícula PR-AAA y perteneciente a una empresa controlada por Tomaz, despegó de Brasilia el martes 27 de octubre a las 5:05 de la mañana y aterrizó en San Fernando, cerca de Buenos Aires, a las 8:40, hora de Brasilia. La aeronave habría salido de un hangar de Jet Lines, compañía relacionada con Tomaz, situado en el aeropuerto de Brasilia.
Por otro lado, y según informó el departamento de migraciones de Argentina, Bolsonaro y su familia ingresaron brevemente en la provincia de Misiones durante la noche del martes, utilizando documentos de viaje válidos. Posteriormente, abordaron un avión privado con destino a Guayaquil, Ecuador, que despegó a las 23:30 hora local.
Bolsonaro, que aún no ha reconocido la victoria del presidente en funciones, Luiz Inácio Lula da Silva, abandonó Brasil tras negarse a acatar una orden del Tribunal Supremo de entregar sus pasaportes. La medida judicial está vinculada a una investigación por presunto blanqueo de dinero, en la que el senador niega haber cometido irregularidades.
El lunes, después de recibir la notificación judicial, Flávio había asegurado que cumpliría la orden y descartado que tuviera intención de abandonar Brasil.
Dos aviones, bajo lupa
La investigación también se centró en otro avión privado, un Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, que permaneció durante buena parte del martes en el aeropuerto de Puerto Iguazú, en Argentina, cerca de la frontera brasileña.
De acuerdo con la información difundida, las autoridades habían considerado inicialmente que esta aeronave podría utilizarse para facilitar la salida del senador. Incluso se habría preparado un plan de vuelo con destino a Miami, aunque esa ruta terminó descartándose.
La hipótesis que manejan los investigadores es que Argentina podría haber servido como escala para continuar el viaje hacia Estados Unidos. Por el momento, no se ha confirmado públicamente que Flávio Bolsonaro utilizara el segundo avión ni que llegara directamente a territorio estadounidense.
Versiones contradictorias
Las informaciones sobre el destino del senador han sido dispares. Según medios argentinos, Bolsonaro habría cruzado por tierra hacia la provincia de Misiones antes de continuar su desplazamiento en avión con destino inicial a Guayaquil, Ecuador.
La posibilidad de que posteriormente viajara a Estados Unidos cobró fuerza después de que se conociera que la Administración de Donald Trump prevé conceder visados de entrada al senador, a su esposa y a sus dos hijas.
La cadena BBC informó, por su parte, de que el político brasileño se habría reunido con su hermano Eduardo Bolsonaro en Florida. Sin embargo, durante buena parte del martes circularon versiones que lo situaban ya en Estados Unidos sin que aparecieran imágenes u otras pruebas públicas concluyentes que permitieran verificar su presencia allí.
La incertidumbre aumentó durante la noche del martes, cuando se registraron movimientos de una aeronave en Puerto Iguazú que finalmente despegó hacia el norte durante la madrugada del miércoles.
En paralelo, el Departamento de Estado estadounidense confirmó a TV Globo que concederá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia. Willer Tomaz también se encuentra en Estados Unidos, según la información difundida, después de haber ingresado en el país el 25 de agosto sin una fecha de salida registrada.
Salida precipitada
El episodio se produce después de que el magistrado Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo Federal, ordenara la entrega de los pasaportes del senador.
La resolución respondió a una solicitud de la Policía Federal y se apoyó en la existencia de un posible «riesgo concreto» de fuga. La decisión se formalizó el domingo, después de confirmarse la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva, según la información proporcionada.
Su padre y expresidente Jair Bolsonaro también trasladó anteriormente a Estados Unidos después de negarse a reconocer la victoria de Lula en 2022, cuando Joe Biden ocupaba la Casa Blanca. Más tarde regresó a Brasil y fue condenado a 27 años de prisión por su participación en un plan golpista posterior a los disturbios que protagonizaron sus seguidores en Brasilia.
El lunes, Trump ya había cuestionado la legitimidad de la votación brasileña al afirmar que parecía tratarse de otra elección «amañada».
Trump, desconcertado
El presidente estadounidense expresó ayer su disposición a permitir la entrada de Flávio Bolsonaro en Estados Unidos, aunque reconoció que no tenía información precisa sobre su ubicación.
«Bueno, yo lo aprobaría. Creo que son buena gente. Las elecciones fueron muy extrañas y me parecieron terribles», afirmó Trump al ser preguntado por una posible visita del senador.
Cuando un periodista sugirió que Bolsonaro podría haber volado a Estados Unidos, el mandatario respondió que había escuchado que se encontraba en Argentina, pero reiteró que no tendría inconveniente en recibirlo. Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó posteriormente que Washington prevé expedir visados a la familia y permitir su entrada en territorio estadounidense.
Las declaraciones refuerzan la dimensión diplomática del caso, en un momento de tensión entre Estados Unidos y el Gobierno brasileño.
El partido liberal, desconcertado
La salida del senador también habría sorprendido a dirigentes de su propio partido. Rogerio Marinho, una de las figuras de su entorno político, reconoció que no había sido informado previamente del desplazamiento, aunque dijo comprender los motivos que podrían haber llevado a Bolsonaro a marcharse con su familia.
Al ser preguntado sobre si respaldaba la decisión, Marinho evitó pronunciarse a favor o en contra y reiteró que desconocía los detalles de la operación.
La falta de información entre sus aliados añade incertidumbre a un episodio que podría modificar el papel de Flávio Bolsonaro en la oposición brasileña después de su derrota electoral.
«Vergonzoso»
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticó duramente la marcha del senador y sostuvo que debería haber entregado sus pasaportes, tal como él mismo afirma haber hecho cuando se enfrentó a una exigencia similar.
Lula calificó el comportamiento de Bolsonaro de «vergonzoso» y consideró que, si existían sospechas sobre una posible fuga, el senador tendría que haber acatado la orden judicial.
El mandatario también lanzó una crítica directa a la familia Bolsonaro al afirmar que Estados Unidos parece ocupar un lugar prioritario para ellos frente a Brasil.
FUENTE: 3N





