
La Guardia Civil de Asturias investiga a un joven de 22 años, vecino de Oviedo, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y drogas, y de otro delito de lesiones por imprudencia grave, tras sufrir un siniestro en el que intentó atribuir la responsabilidad de la conducción a su acompañante, quien se encontraba inconsciente y con heridas de extrema gravedad.
Según ha informado la Guardia Civil, el siniestro vial se produjo en la mañana del 2 de mayo en el polígono industrial de Silvota, en Llanera. El accidente consistió en la salida de la vía de un vehículo por el margen izquierdo y su posterior colisión frontal contra la base de hormigón de una torre eléctrica, con el resultado de una persona herida de gravedad y otra leve.
Aprovechando el estado de indefensión de su acompañante, que quedó inconsciente y recibía asistencia médica de urgencia por una UVI móvil en el propio lugar de los hechos, el conductor manifestó a los agentes que era la víctima quien manejaba el vehículo con el fin de eludir sus responsabilidades. Al lugar se desplazaron una patrulla de motoristas del Destacamento de Tráfico de Oviedo y un Equipo de Investigación de Siniestros Viales (EIS).
Sin embargo, los especialistas del EIS desvirtuaron la afirmación en el propio escenario del accidente. La comprobación de las lesiones corporales que presentaba el conductor -especialmente la marca del cinturón de seguridad en el tórax-, sumada a las declaraciones de varios testigos presenciales, delataron al investigado como el verdadero conductor.
Una vez destapado el engaño, los agentes sometieron al conductor a las pruebas de alcohol y drogas. En los test de aire espirado arrojó una tasa de 0,46 mg/l en la primera prueba y de 0,43 mg/l en la segunda, mientras que el informe del laboratorio de referencia confirmó posteriormente su resultado positivo en dos drogas diferentes. El EIS ha remitido recientemente los últimos informes y diligencias al Tribunal de Instancia de Oviedo.
Por el delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes, el conductor se enfrenta a penas de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años. Por el delito de lesiones por imprudencia grave, las penas pueden oscilar entre los tres meses y los tres años de prisión o multa de seis a doce meses, sumado a la retirada del permiso de conducción de uno a cuatro años.
Fuente: 20 Minutos







