
Los analistas advierten de que los niveles de endeudamiento con respecto al PIB más elevados dejan en una posición más vulnerable a las economías para afrontar futuros ‘shocks’ en comparación con la crisis financiera mundial de 2008.
El conflicto en Oriente Próximo vuelve a copar la primera plana del mercado. Tras el vencimiento del plazo de sesenta días de negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra, el conflicto está lejos de acabar. La tensión se ha avivado después de que Donald Trump haya asegurado que la zona que rodea el estrecho de Ormuz se ha anexionado al país como «nuevo territorio estadounidense».
En medio de estas turbulencias, las bolsas atraviesan una jornada de caídas, lastradas también por el mercado de deuda, cuya rentabilidad repunta a máximos de dos décadas. El temor del mercado al riesgo de una inflación más alta durante más tiempo como consecuencia de los mayores precios energéticos, con el consecuente riesgo de unos tipos de interés más elevados, explica este comportamiento. Al cierre de los mercados europeos, el interés del bono americano a diez años se mueve sobre el 4,7%, máximos desde 2007. En la misma línea, el papel americano a 30 años ha escalado hasta el 5,3%, algo inédito desde el ejercicio 2007, si bien al cierre de Wall Street se ha moderado hasta el 5,28%.
La subida de la rentabilidad conlleva una caída del precio de estos bonos, ya que se mueven de manera inversa. Esta tendencia en el precio de los bonos soberanos a largo plazo también se ha observado al otro lado del Atlántico, donde el rendimiento del bono alemán -la referencia en el Viejo Continente- se mueve sobre el 3,25%, una cota que no registraba en quince años. En la misma línea, el equivalente en la deuda francesa también oscila en niveles que no alcanzaba desde 2008, por encima del 4,1%. En contraste, la referencia en España oscila sobre el 3,7%, niveles que no tocaba desde finales de 2023.

«Lo que está diciendo el mercado es: esperamos una mayor inflación o, al menos, una mayor incertidumbre en el futuro y, por lo tanto, exigimos un rendimiento más alto para los bonos de mayor plazo«, sostiene Justin Onuekwusi, de St James’s Place, recogido por Bloomberg. A la persistente inestabilidad geopolítica, que haga que las economías sean más vulnerables a perturbaciones de oferta energética, se suma la creciente preocupación de que los gobiernos no logren contener el gasto y sus finanzas públicas se deterioren.
Los costes de financiación de los gobiernos están aumentando en todos los plazos, pero los tramos a largo plazo son más sensibles a los riesgos fiscales, ya que sus rendimientos suelen ser más altos. Además, los niveles de endeudamiento con respecto al PIB más elevados dejan en una posición más vulnerable a las economías para afrontar futuros ‘shocks’ en comparación con la crisis financiera mundial de 2008. «No hay que bajar la guardia porque prosigue la volatilidad en el precio del petróleo que cotiza al compás de la geopolítica», señalan los analistas de Bankinter. Esta casa de análisis advierte de la deuda vivirá sumida en una montaña rusa al menos hasta que la reunión anual de banqueros centrales de Jackson Hole ofrezca más claridad.
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Las bolsas se ven arrastradas a las caídas
Esta jornada de dudas se traslada a las bolsas, que sucumben al rojo. En Wall Street, sus tres principales índices (Dow Jones, S&P500 y Nasdaq) registran caídas que rondan el 1% y sigue la tendencia de las bolsas en el Viejo Continente. Salvo el FTSE 100 británico, que salva la sesión con un modesto +0,07%, el resto de índices acaba en rojo. La peor parte se la lleva el FTSE MIB italiano (-1%), seguido del Dax alemán y el CAC40 francés, ambos con un correctivo del 0,8%. El Ibex 35, por su parte, cede un 0,24%, suficiente para colocarse por debajo de los 20.000 puntos.
El selectivo se ve arrastrado por Acerinox (-3%), IAG (-2,5%), Indra (-2,3%), ArcelorMittal (-2,3%), Fluidra (-1,87%) y Banco Santander (-1,8%). En contraste, Naturgy acelera un 2,4%, Repsol despunta un 1,5% al calor de la cotización del crudo y Solaria avanza un 1,4%. Entre los grandes valores figura Inditex (+1,24%) e Iberdrola (+0,4%).
En cuanto a las materias primas, el crudo Brent, la referencia en Europa, sube un ligero 0,6%, hasta los 91,4 dólares el barril, en línea con el West Texas Intermediate (WTI), que remonta un 0,6%, hasta los 85 dólares. Antes de que Trump diera a relucir sus aspiraciones colonialistas había amenazado con bombardear Omán si este país se interpone entre un posible acuerdo con Irán que permita reabrir el citado punto geográfico, clave para el tráfico marítimo. En este contexto, el euro se intercambia a 1,1577 dólares.
Fuente: Minutos






