
La investigación se centra en un contrato firmado en marzo de 2022, poco después del inicio de la invasión rusa de Ucrania, por el que el Gobierno ucraniano adquirió 67.000 chalecos antibalas y pagó por adelantado la totalidad del importe al proveedor
Las autoridades de Francia y Ucrania han llevado a cabo una operación conjunta para investigar un presunto fraude de más de 53 millones de euros en la compra de 67.000 chalecos antibalas destinados al Ejército ucraniano, que resultaron ser defectuosos y no ofrecían la protección prometida, informó este jueves Eurojust.
La investigación se centra en un contrato firmado en marzo de 2022, poco después del inicio de la invasión rusa de Ucrania, por el que el Gobierno ucraniano adquirió 67.000 chalecos antibalas y pagó por adelantado la totalidad del importe al proveedor.
Sin embargo, tras recibir el material, un examen independiente determinó que los chalecos eran de mala calidad y no proporcionaban el nivel de protección anunciado, lo que provocó pérdidas de más de 53 millones de euros al Estado ucraniano, explicó la agencia europea de cooperación judicial.
Entre los principales sospechosos hay un antiguo alto cargo del Ministerio ucraniano de Defensa, que dirigía el departamento responsable del suministro de material y que presuntamente facilitó la adjudicación del contrato a cambio de una compensación económica por parte de la empresa proveedora.
Los investigadores sospechan que el exfuncionario utilizó a una tercera persona para invertir luego parte del dinero obtenido de forma ilícita en propiedades inmobiliarias en Niza, en el sur de Francia.
Eurojust, con sede en La Haya, coordinó la cooperación entre ambos países y facilitó varias solicitudes de asistencia judicial presentadas por Ucrania para que las autoridades francesas pudieran realizar registros en territorio francés.
Durante la operación, agentes e investigadores ucranianos se desplazaron a Francia para colaborar con sus homólogos franceses y participar en los interrogatorios de sospechosos y testigos.
Las autoridades incautaron una propiedad inmobiliaria y varias cuentas bancarias vinculadas a las personas presuntamente implicadas, aunque Eurojust no precisó el valor de los bienes intervenidos ni informó de detenciones.
La investigación continúa abierta y los agentes analizarán ahora las pruebas obtenidas durante los registros para determinar las responsabilidades de los implicados.
La compra investigada se produjo en las primeras semanas de la invasión rusa, iniciada el 24 de febrero de 2022, cuando Ucrania necesitaba reforzar con urgencia los equipos de sus Fuerzas Armadas para hacer frente a la ofensiva de Moscú.
FUENTE: La Razón





