
La actriz, que asegura estar en Dubái trabajando, está ya en busca y captura
El juez Arturo Zamarriego ordena la detención de Elisa Mouliaá tras ausentarse, este pasado lunes, por tercera vez en su declaración como investigada por un delito de calumnias contra Íñigo Errejón.
El titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid ha decretado su arresto e inmediata presentación ante el tribunal a fin de que comparezca en calidad de imputada.
Una vez cumpla con la citación, el magistrado ya adelanta que la «pondrá en libertad si de ella no estuviere privada por otra causa o motivo legal».
En el auto, el juez Zamarriego activa una orden de busca y captura contra Mouliaá que estará vigente «durante el plazo de cinco años contando desde la fecha de esta resolución», es decir, hasta el próximo 16 de junio de 2031.
Además, deduce testimonio de este caso y lo envía al decanato de los juzgados de Madrid para que lo someta a reparto a fin de que sea otro compañero juez el que analice «si la reiterada incomparecencia» de la intérprete «pudiera constituir un delito de desobediencia a la autoridad judicial».
Este pasado lunes, Mouliaá no acudió a la sede judicial de Plaza de Castilla, pese a haber sido citada por tercera vez para declarar como querellada por Errejón, después de que ella acusase públicamente al expolítico de haber extorsionado a uno de los testigos de la causa por agresión sexual.
El instructor ya le había apercibido de que se enfrentaba a ser conducida por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ante la necesidad de «evitar más dilaciones» y su «estrategia procesal» de intentar no acudir a su llamada.
En esta ocasión, ella alegó que se encontraba desarrollando un trabajo profesional entre la ciudad Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y distintos puntos del Mar Rojo. Lo que implicaría que, a su regreso, acabe siendo detenida en el momento en que intente acceder a territorio nacional, previsiblemente a través del aeropuerto. Según detalló Mouliaá en redes sociales, no volverá a España hasta dentro de un mes y medio, concretamente el próximo 31 de julio.
Su tercera abogada en estas actuaciones, Yurena Carrillo, sí que acudió al señalamiento y defendió que había planteado al magistrado una solicitud para que su clienta pudiera declarar por videollamada, siempre que fuera «técnicamente posible», porque -según sostuvo la letrada- estaría en «zonas sin cobertura y con comunicaciones muy limitadas». Fuentes conocedoras del caso señalan que su letrada se dispone a recurrir esta última decisión del instructor.
Tal y como ya informó este diario, la defensa de Mouliaá optó por intentar recusar al juez para apartarlo del procedimiento. Zamarriego lo rechazó, señalando que «las causas invocadas responden a construcciones artificiosas que no tienen respaldo en la ley».
En las dos ocasiones previas en las que, a lo largo de estos meses, la intérprete se ha ausentado de su cita con el magistrado alegó que se encontraba de baja médica y laboral y defendió que tiene derecho a no tener que coincidir en el mismo espacio con su supuesto agresor sexual.
Tras no asistir a su declaración por segunda vez, el juez Zamarriego envió un médico forense adscrito a su tribunal para evaluar si se encontraba o no en condiciones de contestar a las preguntas del instructor. El perito judicial dictaminó que no existía ningún impedimento en su estado de salud.
Fuente: La Razón







