
Por Franklin Domínguez Cruz
La familia está desapareciendo en la República Dominicana y parte de América latina. La formación familiar se descuidó, porque; la iglesia católica era que manejaba el concepto del grupo con la familiaridad, desde el matrimonio hasta el fallecimiento de las parejas.
En 1950 una mujer dominicana tenía un promedio casi de ocho hijos, hoy tiene menos de dos.
Para 2050 será uno, ya no estamos reproduciendo al ritmo necesario para reemplazar, al mismo tiempo vivimos más.
La esperanza de vida pasa de 44 años en 1950, a casi 76 en la actualidad y la proyección y apuntan a 91 años para el 2100.
Es un logro innegable de la salud pública, pero combinado con la caída de la natalidad produce una consecuencia inevitable.
Una sociedad que envejece rápidamente.
¿cómo lograr nosotros hacer que nuestra nación tenga suficientes habitantes?
Primero es cerrar la puerta al indocumentado y crear un sistema al estilo imperial norteamericano, que los hijos sean criado en hábitat por municipios, manejado por los cabildos y los Conani del Gobierno Dominicano, en guarderías y centro de acogida infantil.
Así tenemos la cantidad y la calidad de nuestros habitantes, podremos disponer de ellos, para la formación, la educación, la seguridad y el desarrollo futuro de nuestra República Dominicana.
Por Juan Pablo Duarte, Santiago Rodríguez, Rafael Tomás Fernández Domínguez, y por nuestros hombres y mujeres; luchadores de esta nación.
Por los de ahora y por los que vienen, debemos cambiar el sistema, pero nunca variar; nuestro deseo patriótico de ser libre independientes, como lo soñaron nuestros padres fundadores.
FDC 2026.








