
Por Dionicio Hernández Leonardo
Un día como hoy, 3 de febrero de 1468, murió, a la edad de 68 años, Johannes Gutenberg en Maguncia, Alemania. Fue un orfebre e inventor alemán, que pasó a la inmortalidad por ser el inventor de la imprenta moderna (1440). Este fue uno de los acontecimientos que marcó el final de la Edad Media.
Con su invento, Gutenberg revolucionó la difusión del conocimiento. Antes de la imprenta se estima que en Europa existían alrededor de 30 mil libros; los conocimientos se transmitían por la vía oral y a través de manuscritos.
Termino esta nota con un pensamiento de Rafu Choate: “Un libro es la única cosa inmortal”.







