
El informe de EY sitúa a la nación caribeña por debajo del promedio regional de US$1127
República Dominicana registra un salario promedio mensual de US$382 en las zonas francas, de acuerdo con el informe “Zonas Francas: El ecosistema que redefine la inversión en la región”, elaborado por Ley. La cifra coloca al país muy por debajo del promedio regional de US$1,127 mensuales y entre las economías con menores remuneraciones dentro del grupo analizado.
El estudio compara los salarios promedio de siete países de América Latina y ubica a Uruguay en el primer lugar, con US$3,302 mensuales, seguido por Costa Rica (US$1,640), Panamá (US$1,250), Colombia (US$1,229) y Brasil (US$624). Nicaragua aparece con el menor promedio, US$271, mientras que República Dominicana se sitúa en US$382.
No obstante, EY señala que las diferencias salariales responden a múltiples factores y no deben evaluarse únicamente por el costo de la mano de obra. El informe explica que los países con remuneraciones más elevadas suelen concentrar actividades de mayor especialización, experiencia y estabilidad, mientras que las economías con menores costos laborales pueden albergar procesos más intensivos en mano de obra.
Inversión
La firma consultora sostiene que la decisión de invertir en un país no debe basarse exclusivamente en el salario nominal. De acuerdo con los datos, variables como la disponibilidad de talento, la madurez de los ecosistemas productivos y la capacidad para retener personal calificado también inciden en la competitividad de las zonas francas.
El informe añade que el reto para las empresas consiste en encontrar un equilibrio entre costo y productividad, de manera que puedan desarrollar operaciones sostenibles y eficientes en cada mercado.
En el caso dominicano, EY también identifica al régimen de zonas francas como uno de los más consolidados de la región, con una alta concentración de empresas exportadoras y un papel relevante en la atracción de inversión extranjera y la generación de empleo.
Asimismo, destaca que el país concentra una parte importante de las zonas francas operativas de América Latina y mantiene un ecosistema orientado a manufactura y servicios globales.
Fuente: El Dinero







