
Los Guardianes de la Revolución confirman que los barcos ha hecho estallar minas en una ruta sur que Irán considera ilegal, provocando incendios pero sin confirmar víctimas.
Los paramilitares amenazan con boicotear los cables de internet submarinos en el Golfo
La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) ha afirmado que dos petroleros han chocado contra minas que esta fuerza paramilitar de élite había colocado en el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado incendios en ambos buques. En paralelo, Teherán ha amenazado con nuevos ataques contra la navegación y con cortar cables submarinos, además de prometer que presentará nuevas armas de su arsenal.
En un comunicado, la IRGC señaló que los petroleros habían intentado utilizar lo que Irán designa unilateralmente como una ruta no autorizada por la sección sur del estrecho, cerca de la costa de Omán. «Con la explosión de las minas colocadas por la Armada de la IRGC en el paso ilegal al sur del estrecho de Ormuz, dos petroleros infractores se incendiaron y quedaron inmovilizados», indica el comunicado de la IRGC. El texto no identifica ninguno de los buques ni revela el lugar exacto.
Teherán no tiene ninguna autoridad reconocida por el derecho marítimo internacional para restringir o autorizar el paso por el estrecho de Ormuz, que está sujeto al derecho de paso de tránsito según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El organismo británico UK Maritime Trade Operations (UKMTO) ha informado este martes de haber recibido el relato de «un incidente entre un petrolero y fuerzas militares» el lunes, a unas 121 millas náuticas al este de la ciudad omaní de Duqm. El UKMTO indicó que no se habían registrado daños ni víctimas y no identificó el buque.
La IRGC también sostuvo que su sistema de defensa aérea había derribado un dron estadounidense MQ-9 sobre el estrecho la noche del lunes. Un responsable estadounidense, que habló con medios de comunicación de EEUU, rechazó esa afirmación y la calificó de falsa.
Algunos medios iraníes, entre ellos la agencia Fars vinculada al Estado, informaron de que un ataque aéreo estadounidense alcanzó el lunes una base naval en Konarak, en la provincia de Sistán y Baluchistán, hirió a dos militares y tuvo como objetivo una instalación de defensa aérea. Washington no se ha pronunciado sobre esa información.
El portavoz de la IRGC, Hossein Mojabiamenazó el lunes con atacar cables submarinos de internet en el golfo y en el estrecho, y aseguró que «se revelarán nuevas armas» con el objetivo, según sus palabras, de eliminar la presencia militar estadounidense en la región.
‘No dejamos ningún golpe sin respuesta’
El portavoz del ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, ha afirmado que Teherán responderá a cualquier ataque estadounidense. «En la práctica hemos demostrado que no dejamos absolutamente ningún golpe sin respuesta», ha dicho al responder a las informaciones que señalaban que Washington había instado a Irán a contenerse en caso de un ataque contra Kuh Kalang. «Un ataque estadounidense contra Kuh Kalang e Irán sin responder es una fantasía y palabrería vacía», dijo Baghaei.
La agencia Tasnim, vinculada a la IRGC, citó a una fuente de seguridad iraní no identificada que afirmó que la incertidumbre sobre la autoridad de decisión en Washington estaba complicando las negociaciones y mencionó al vicepresidente J.D. Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y a los negociadores de la Administración Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, cuyos respectivos papeles siguen sin estar claros para los responsables iraníes.
Arsenio Dominguez, secretario general de la Organización Marítima Internacional, ha señalado que unos 6.000 marinos han quedado varados en el estrecho desde que comenzó la guerra. Criticó a los armadores por seguir enviando tripulaciones a la zona.
Medios estadounidenses han informado anteriormente de que el Pentágono estaba desplegando en Oriente Medio el grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt y la 13ª Unidad Expedicionaria de Marines, lo que añadiría aproximadamente 10.000 marineros y soldados de Infantería de Marina a la región hasta finales de noviembre. Washington no ha confirmado ese despliegue.
Aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial pasaba por el estrecho de Ormuz antes de la guerra, que comenzó con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. Tanto Teherán como Washington han impuesto bloqueos en el estrecho, mientras que Irán ha atacado en repetidas ocasiones buques de carga que utilizan la sección sur de la vía marítima.
FUENTE: Euronews





