
La comisaria europea Hadja Lahbib reclama más ayuda humanitaria ante una situación «insoportable» para las familias desplazadas
Los rescatistas de la Defensa Civil gazatí recibieron ayer más de 1.500 llamadas de auxilio de personas cuyas tiendas de campaña y refugios resultaron inundados o dañados durante una fuerte tormenta que ha afectado a campamentos enteros de la Franja de Gaza.
«Hemos registrado inundaciones en campamentos enteros en todas las zonas y ciudades de la Franja de Gaza desde el amanecer de hoy», denunció la Defensa Civil en diferentes comunicados, en los que detalló distintas operaciones de rescate entre la población forzosamente desplazada. La organización anunció el despliegue de 30 equipos en diversas zonas para hacer frente a los efectos de la tormenta y responder a las llamadas de emergencia.
La situación ha provocado también la reacción de la comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, quien este domingo reclamó que llegue más ayuda humanitaria a la Franja. Las organizaciones que trabajan sobre el terreno «necesitan que llegue más ayuda ahora mismo», afirmó, al tiempo que calificó de «insoportable» la situación en los campamentos de desplazados.Play Video
«En Gaza, las familias están sacando el agua de sus tiendas con ollas y sartenes. Las inundaciones han arrasado los campamentos de desplazados. La lluvia agrava una crisis que ya era insoportable», escribió Lahbib en un mensaje en redes sociales. La comisaria destacó además la labor de las organizaciones humanitarias que «siguen trabajando a pesar de la tormenta» y reiteró la necesidad de que reciban más ayuda de inmediato.

Continúan los ataques
Un año después del inicio del presunto alto el fuego en Gaza, que no ha detenido los ataques diarios israelíes, 1,65 millones de gazatíes se ven obligados a pasar un cuarto invierno en tiendas de campaña deterioradas y edificios dañados debido a las continuas restricciones de Israel y a la falta de financiación, según datos del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).
Las imágenes compartidas desde Gaza ya antes del amanecer mostraban truenos y calles con corrientes de agua que arrastraban lonas e inundaban tiendas de campaña junto con las pertenencias de familias enteras. Muchos de los desplazados han perdido también los pocos enseres que conservaban después de meses de desplazamiento.
«Nuestra comida, nuestra bebida, todo se ha echado a perder. No tenemos nada, ni un colchón ni una almohada, nada de lo necesario», explicó el gazatí Maher al Ghbayin, que vive bajo lonas junto a su familia en un campamento del centro de Gaza. «¿De dónde sacaré comida para los niños ahora? ¿De dónde la sacaré? (…) La harina, todo es agua, todo agua», añadió antes de echarse a llorar.
Las consecuencias del temporal también han afectado a edificios e infraestructuras. Este sábado fueron evacuados los residentes de un inmueble de tres plantas que se derrumbó parcialmente debido al fuerte viento cerca del Club Ahli, en el campamento de refugiados de Nuseirat, en el centro de la Franja. La Defensa Civil informó de que no hubo heridos.

En el norte, otro joven tuvo que ser rescatado después de que el techo de un edificio se derrumbara sobre él, aunque no sufrió heridas de gravedad, según detalló la organización en otro comunicado.
La situación se suma a las dificultades que afrontan desde hace meses las familias desplazadas para protegerse de las condiciones meteorológicas y acceder a refugio y suministros básicos. «El invierno en una tienda de campaña no es solo una estación, sino una pesadilla», advirtió el pasado octubre Nesma al Sallaq, coordinadora de alojamiento del NRC en Gaza.
FUENTE: La Razón




