
Durante dos décadas, solo Estados Unidos ha exportado tecnología furtiva de quinta generación
China quiere cambiar las reglas del juego
China se prepara para vender por primera vez en su historia decenas de sus cazas furtivos J-35A a Pakistán, el segundo avión de combate de quinta generación del país. Se trataría de la primera exportación de un avión furtivo chino y una advertencia a Estados Unidos, que tiene ahora el monopolio de la tecnología furtiva de quinta generación. Esta flota de aviones chinos serviría a Pakistán para contrarrestar los Rafale y Su-30MKI de la India, su gran enemigo.
Según fuentes anónimas, Pakistán habría firmado un acuerdo con China para adquirir unos 40 cazas furtivos J-35, tras la oferta oficial que hizo Pekín a Islamabad en 2025, dentro de un paquete de defensa más amplio que incluye aviones de alerta temprana aerotransportada KJ-500 y sistemas de defensa antimisiles HQ-19. De momento no existe confirmación oficial de la operación comercial por parte de Pekín.
Según el medio de defensa 19Fortyfive, la Corporación China de Importación y Exportación de Tecnología Aeroespacial quiere acercarse a aquellos países que tienen prohibido comprar aviones de guerra avanzados a países occidentales.
Los planes para esta primera venta consisten en la transferencia de aviones de combate bimotores, en una variantes que se denominará J-35AE. Después de Pakistán, se espera que los siguientes compradores puedan ser los países de Oriente Medio. «Los países ricos productores de petróleo de Oriente Medio deberían haber aprendido la lección de la reciente guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Sirvió como una clara advertencia para estas naciones: su seguridad no puede depender de una sola gran potencia», aseguró Song Zhongping, analista militar y antiguo instructor del Ejército Popular de Liberación, en declaraciones recogidas por el periódico South China Morning Post.
El J-35AE mostrado por China está equipado con un sistema de puntería electroóptico con revestimiento de color verde azulado, y presenta una mayor capacidad de supervivencia frente al seguimiento por infrarrojos, la interferencia láser y la detección multiespectral.
Song cree que Rusia ha perdido competitividad, superada incluso en algunos ámbitos por Corea del Sur. «Actualmente, el mercado mundial de exportación de armas está dominado básicamente por Estados Unidos, China y Francia. Pero en lo que respecta a las tecnologías militares más avanzadas, es evidente que los únicos competidores son China y Estados Unidos».
El J-35 es el segundo avión de combate de quinta generación de China con capacidades furtivas completas, después del J-20, y se considera la respuesta de China al F-35 de Lockheed Martin. Muchos analistas creen que Pekín copió tecnología estadounidense del caza de Lockheed Martin.
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A diferencia del pesado J-20, el J-35 es un caza de tamaño medio diseñado específicamente para operar desde portaaviones. Cuenta con variantes que incluyen alas plegables para ahorrar espacio en cubierta y un tren de aterrizaje reforzado para soportar los lanzamientos mediante catapulta (sistema CATOBAR).
El caza integra un radar de barrido electrónico activo (AESA) y sistemas de fusión de sensores que permiten al piloto procesar datos de múltiples fuentes en tiempo real. Además, el J-35 utiliza una configuración de doble motor (motores WS-13 o los más modernos WS-19), lo que le otorga una mayor seguridad en operaciones sobre el mar en comparación con cazas monomotores.
Según los datos técnicos más recientes, es capaz de alcanzar una velocidad máxima de Mach 1.8 y tiene un radio de combate estimado de unos 1.200 kilómetros, lo que le habilita para misiones de superioridad aérea y ataque a superficie a larga distancia.
Fuente: La Razón






