
El paso marítimo es crucial para el tráfico comercial entre el mar Rojo y el golfo de Aden y constituye la puerta de entrada sur a la ruta del canal de Suez, que une Europa y Asia.
Los rebeldes chiíes hutíes del Yemen tomaron este jueves el control del estratégico puerto de Moca, en el mar Rojo, pocas horas después de haber completado la toma de toda la importante provincia de Al Hudeida, con lo que consolidan su presencia cerca del estrecho de Bab el Mandeb, clave para el comercio mundial, según dijeron a Efe fuentes militares.
La toma de Moca por los insurgentes, aún no confirmada por otras fuentes, se produce después de que testigos contactados por Efe afirmaran haber visto convoyes de las fuerzas leales al Gobierno yemení internacionalmente reconocido retirándose de la ciudad portuaria hacia el sur, pocas horas después de haberlo hecho también del distrito de Hays, en Al Hudeida, todo ello en el frente costero.
El avance hutí representa un cambio significativo en la costa occidental de Yemen, al poner uno de los puertos estratégicos del país en el mar Rojo bajo control de los insurgentes, respaldados por Irán, y abrir potencialmente el camino para nuevos avances hacia el Bab al Mandeb.
Fuentes militares aseguraron en la mañana de este jueves que los rebeldes chiíes completaron su control de toda la provincia de Al Hudeida, más al norte, tras tomar durante la noche el distrito de Hays. Desde allí, se desplazaron hacia el oeste para capturar la localidad e Al Jauja y el monte Al Nar para luego avanzar hacia Moca desde dos direcciones.

Fuentes militares informaron posteriormente a Efe que unidades hutíes habían llegado a Yajtal, a unos 15 kilómetros al norte de Moca, mientras que otra fuerza se desplazaba desde el monte al Nar, a unos 20 kilómetros al este de la ciudad portuaria. El Gobierno reconocido aún no ha confirmado la caída de Moca, si bien ha afirmado que el repliegue de sus fuerzas en la zona costera responde a un plan para reorganizar las tropas y preparar un operativo coordinado contra las posiciones hutíes.
Una fuente de las Brigadas de los Gigantes, leales al Gobierno reconocido, confirmó por su parte a Efe que algunas unidades de las fuerzas gubernamentales se han desplegado —tras su salida de Moca— en la zona de Dhubab, a 50 kilómetros de Bab al Mandab. Dhubab alberga una base militar y una pista de aterrizaje de aviones militares de las fuerzas de la Resistencia Nacional, otra fuerza leal al Gobierno reconocido y respaldado por una coalición militar capitaneada por Arabia Saudí.
Control sobre la isla de Zuqar
Posteriormente, los hutíes se apoderaron este jueves de la isla de Zuqar, en el archipiélago de Hanish, tras lanzar ataques con misiles balísticos desde el continente y enviar combatientes en barco para tomarla, dijeron fuentes militares a Efe. Esta toma de control otorga a los hutíes el dominio de la mayor isla del archipiélago de Hanish y una posición de gran importancia estratégica cerca del estrecho de Bab al Mandeb, donde el mar Rojo se estrecha antes de desembocar en el golfo de Aden.
Fuentes militares indicaron que el asalto comenzó con ataques con misiles lanzados desde posiciones en tierra firme en los alrededores de Al Jauja, a unos 33 kilómetros de distancia, seguidos de una operación anfibia en la que combatientes hutíes desembarcaron en la isla. Zuqar, con una superficie de unos 130 kilómetros cuadrados, se encuentra en el sur del mar Rojo, entre Yemen y Eritrea, aproximadamente a 90 kilómetros al suroeste de Al Hudeida. Su ubicación le confiere una posición dominante cerca de uno de los corredores marítimos más importantes del mundo.
La isla fue tomada inicialmente por los hutíes a finales de 2014, después de que el grupo se apoderara de Saná y ampliara su control por el norte y el oeste del Yemen. Las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí recuperaron Zuqar en 2015, tras lo cual se convirtió en una base de operaciones y de apoyo para las fuerzas navales afiliadas al Gobierno yemení reconocido internacionalmente, principalmente las Fuerzas de Resistencia Nacional.
El valor estratégico de Zuqar va más allá de su ubicación a lo largo de la costa, ya que la isla cuenta con una pista de aterrizaje de unos 2.000 metros, construida en 2025, lo que ha incrementado su potencial como instalación militar y logística, según fuentes militares. Su proximidad a Bab al Mandeb también hace que el control de Zuqar sea relevante para la seguridad marítima, dado que el estrecho es un paso crucial para el tráfico comercial entre el mar Rojo y el golfo de Aden y constituye la puerta de entrada sur a la ruta del canal de Suez, que une Europa y Asia.
La isla también se ha utilizado en los esfuerzos para contrarrestar el contrabando de armas desde Irán hacia los hutíes, según fuentes afines al Gobierno. Por lo tanto, el control de la isla podría afectar a las labores de vigilancia e interceptación a lo largo de las rutas marítimas que conducen al territorio controlado por los hutíes.
Los hutíes aseguran que la navegación es «segura»
Los hutíes aseguraron este jueves que la navegación a través del mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb es «segura» y se desarrolla con normalidad tras sus avances en la costa occidental, al tiempo que advirtieron de que sus operaciones militares continuarán hasta que se levante el «bloqueo». El jefe negociador y portavoz hutí, Mohamed Abdulsalam, declaró en X que las operaciones de las fuerzas hutíes en las zonas costeras constituyen una «operación nacional» destinada a reafirmar la soberanía del Yemen y a hacer frente a las «amenazas» contra la paz civil. El «bloqueo» al que se refieren los hutíes son las restricciones impuestas desde 2015 por la coalición internacional capitaneada por Arabia Saudí que respalda al Gobierno yemení internacionalmente reconocido sobre las zonas bajo control insurgente, especialmente en puertos y aeropuertos.
«Las operaciones en curso tienen objetivos específicos anunciados previamente y son de naturaleza defensiva. Dichas operaciones cesarán una vez que termine la agresión contra el Yemen y se levante el bloqueo», indicó. No obstante, Abdulsalam afirmó que una «paz real, justa y honorable» sigue siendo la opción estratégica de los hutíes y abogó por unas relaciones basadas en la buena vecindad, el respeto mutuo y los intereses compartidos. El portavoz aseguró que no albergan «ambiciones territoriales respecto a países vecinos, árabes, islámicos o de otra índole», y que «no había iniciado ninguna agresión contra nación alguna».
La escalada en Yemen, un empobrecido país del sur de la península Arábiga, se desató a mediados de agosto rompiendo el alto el fuego alcanzado en 2022 con la mediación de Naciones Unidas en busca de un entendimiento político que ponga fin a la guerra, iniciada en 2014. Ese año, los insurgentes hutíes se alzaron en armas contra el Gobierno yemení y consiguieron tomar el control de amplias regiones del centro, norte y el oeste del Yemen, incluida la capital, Saná.
La coalición liderada por Arabia Saudí intervino un año más tarde en el conflicto en favor del Gobierno reconocido, y de cuando en cuando la aviación saudí ataca supuestas posiciones hutíes. En represalia, los insurgentes yemeníes atacan instalaciones civiles y de energía en el sur de Arabia Saudí. Los últimos ataques tuvieron lugar en los últimos dos días y afectaron a instalaciones energéticas y civiles en cuatro provincias del reino saudí.
FUENTE: 20 Minutos





