
Estos tratamientos pueden provocar un envejecimiento celular prematuro y acumular en poco tiempo una cantidad de mutaciones equivalente a décadas de vida adulta
Los fármacos de quimioterapia a base de platino han demostrado ser muy eficaces para combatir el cáncer pero los investigadores han comprobado que la quimioterapia pediátrica puede dejar cicatrices permanentes en los tejidos sanos de los niños. Un equipo internacional de investigadores, liderado por científicos del Wellcome Sanger Institute del Reino Unido, han demostrado que estos tratamientos pueden provocar un envejecimiento celular prematuro y acumular en poco tiempo una cantidad de mutaciones equivalente a décadas de vida adulta. Este jueves han publicado sus resultados en la revista Science.
Los científicos identificaron además una huella mutacional específica en el hígado, lo que explica biológicamente por qué muchos supervivientes desarrollan enfermedades hepáticas o tumores secundarios años después. El trabajo corrobora que aunque la quimioterapia sigue siendo una herramienta vital e insustituible para curar el cáncer infantil, los hallazgos pueden ser fundamentales para el futuro médico, y gracias al uso de la secuenciación genómica avanzada, el objetivo ahora es diseñar estrategias que permitan mitigar estos efectos secundarios y proteger la salud a largo plazo de los niños.
Este estudio proporciona una conexión directa plausible y una explicación biológica de por qué los supervivientes de cáncer infantil suelen enfrentar problemas de salud en la edad adulta, como cánceres secundarios o enfermedades hepáticas, según han señalado los investigadores en el resumen de la investigación que han facilitado a la revista científica.
Inciden además en que el objetivo de esta investigación no es desincentivar el uso de la quimioterapia, que sigue siendo esencial para curar el cáncer infantil, sino identificar con precisión cómo estos fármacos dañan genéticamente los tejidos sanos, con el objetivo de poder desarrollar nuevas formas de mitigar o prevenir estos cambios en el ADN en el futuro, reduciendo así los riesgos para la salud a largo plazo de los supervivientes.
Esta investigación analizó un total de 186 muestras de sangre, muestras de tumores hepáticos y tejido hepático no canceroso de nueve niños, recolectadas tras un tratamiento con quimioterapia a base de platino. Se incluyeron además 30 muestras de dos niños con cáncer de hígado que habían recibido tratamiento sin platino, y el estudio examinó también 47 muestras de niños con cáncer distinto al de hígado que habían recibido quimioterapia a base de platino, aquellos que habían recibido tratamiento sin platino y muestras de niños que no habían recibido ningún tratamiento.
FUENTE: 20 Minutos







